El Iberostar Tenerife Canarias se da un festín a costa de Montakit Fuenlabrada (96-50)

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Fotos: ACB Photo / A. Pérez

José Luis Hernández (sbc) La Laguna (Tenerife)

El Canarias se ha dado un enorme festín a costa de Fuenlabrada (96-50), un resultado escandaloso que, casi con seguridad, tendrá consecuencias en el bando madrileño. El conjunto lagunero despejo las dudas, si es que alguien las tenía, después de perder dos partidos en la Basketball Champions League y uno en la Liga Endesa de manera consecutiva.

Los del entrenador milagro, Txus Vidorreta, se anotaron su séptima victoria de la temporada y siguen ocupando la brillante tercera posición de la Liga Endesa, solo por detrás de las dos secciones de baloncesto del Real Madrid y Barcelona. La apabullante victoria de hoy acerca a los aurinegros a Vitoria, próxima sede de la Copa del Rey en febrero de 2017.

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Bassas, base titular

Casi parece un juego de palabras pero Bassas fue el base titular en el día de hoy, a pesar de que Rodrigo San Miguel, del que se dudó sobre su concurso hasta última hora, pudo participar del partidazo aurinegro. El base catalán anotó la primera canasta del partido desde más allá de la línea de 6,75 metros, contestado por Hakanson con otro triple (3-3,  1’). Intercambio de canastas y un ritmo alto fueron las primeras característica del choque (5-5, 2’). Diagné se colgó de la canasta aurinegra, cerró su zona y volvió a anotar (5-9,3’), aunque a Vázquez le fue la marcha. Entre el pívot aurinegro y las asistencias de White, siempre White, se igualó el tanteador (9-9, 4’) en los nuevos videomarcadores del recinto deportivo lagunero, aunque Aaron "ametralladora" Doornekamp cometía su segunda falta personal.

Tiempo muerto visitante que sirvió para que Will Hanley anotara un triple y pusiera en el electrónico la máxima diferencia del momento favorable al Canarias (14-9, 6’), en lo que parecía ser el instante idóneo para abrir una brecha en el marcador y tratar de romper el primer cuarto. White no erró sus tres tiros libres (17-9, 7’) y el internacional Nico Richotti entró en la pista para seguir recuperando sensaciones. Los madrileños, más hundidos que el Titanic, hacían cambios tratando de buscar alguna solución a su gran vía de agua, pero su nave ya estaba condenada.

Vidorreta aprovechó para tirar de la profundidad de su banquillo y dar minutos a Petit Niang, sustituyendo a Bogris tras una falta en ataque cometida por el jugador heleno. Fuenlabrada chocaba una y otra vez contra el iceberg canarista, léase canasta, con un pobre porcentaje de acierto de un 33%. Desde la segunda canasta de Diagné (5-9) pasaron casi siete minutos hasta que los fuenlabreños volvieron a anotar, una auténtica travesía por el desierto que cerró Rupnik desde el tiro libre (17-11,9’). Un triple del gran Javier Beirán dio la máxima diferencia a los laguneros para acabar así el primer cuarto del partido.

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Un nuevo susto para la enfermería canarista

El Iberostar Tenerife Canarias salió con velocidad de crucero en el inicio del segundo cuarto. Entró en la pista Xavi Rey y, como era de esperar, la afición se acordó de la sucia manera que tuvo de irse del club. Los pitos quedaron eclipsados por la lesión del pívot aurinegro Fran Váquez, a los 25 segundos de juego, que se fue rápidamente hacia los vestuarios. San Miguel y English anotaron sendos triples consecutivos para seguir metiendo diferencia en el marcador (27-13, 13’) lo que motivó otro tiempo muerto madrileño. El mediocre Rey, nervioso, falló sus dos tiros libres, bajo la enorme presión de los aficionados canaristas.

Mamadou Niang cometió su tercera falta personal y en la siguiente jugada Rey sí acertó para completar Fuenlabrada una parcial de 0-4 que puso en la diferencia psicológica de los diez puntos a su equipo (27-17, 14’). En ese momento, el de siempre, Javier Beirán, fue la luz del faro que iluminó el camino a la nave aurinegra con cuatro puntos seguidos (31-19, 16’). Un triple de Bassas y un posterior robo de balón por parte de Davin White, provocó una falta antideportiva saldada con cuatro puntos suyos desde la personal (38-21, 17’), que parecía hacer añicos las ilusiones visitantes. Un parcial de 0-4 para los visitantes (38-25) precedió al intercambio final de canastas del segundo cuarto (40-27).

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Fallida reacción visitante

El Canarias salió un tanto descentrado en el tercer cuarto, frío, con problemas para seguir anotando y con Bassas fallando una bandeja fácil. Mientras, los visitantes reducían ligeramente las diferencias (40-31, 22’) mostrándose mucho más acertado en ataque. En ese momento, White se echó el equipo a la espalda y devolvió la inspiración a los laguneros (47-31, 24’). Los madrileños empezaron a no ver aro, tal y como hicieron en los primero diez minutos, con una intensa defensa aurinegra que apenas los dejaba respirar, logrando los del Teide en la camiseta un parcial de 10-0 (50-31) que solo pudo romper, de forma anecdótica, el mexicano Cruz (51-35, 26’).

Una falta técnica a Jota Cuspineda, después de ser avisado durante varias ocasiones, dejó el marcador con 18 puntos arriba para los de la Ciudad de La Laguna (53-35, 27’) y se acabó el Fuenlabrada, que vio como los aurinegros le pasaban por encima sin piedad, llegando la diferencia hasta los 20 puntos de diferencia en el final del tercer cuarto (59-39).

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Rodillo aurinegro

El equipo de La Laguna puso la directa y aunque falló hasta tres triples en el primer ataque del último periodo antes de que Petit cometiera su cuarta falta personal, Fuenlabrada ya había saltado por la borda para intentar sobrevivir a los elementos. Un agobiante Canarias aprovechó para anotar un parcial de 13-0, Richotti acertó desde la línea de tres puntos  y Doonerkamp y Beirán lograron sendas canastas más adicional (67-41,32’).

Ahí acabó, definitivamente, la historia del partido, si es que a partir del descanso la hubo. Los laguneros se aplicaron aún más y entre San Miguel, Beirán y Doornekamp las diferencias llegaron a ser escandalosas y humillantes (82-43) con un triple del capitán Nico Richotti que no se quería perder la fiesta aurinegra y la fiebre amarilla lo celebraba haciendo la ola en la grada. El festín era enorme y las diferencias se incrementarían por encima de los cuarenta puntos (91-46, 38’). Un mate del internacional argentino levantó a la afición de sus asientos, que ya no se volvió a sentar para homenajear a sus héroes durante el último minuto (96-50). Que tiemble la Liga Endesa...