Crisis de juego en el Canarias: mosqueo en el vestuario

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  • Las aguas no bajan claras en el vestuario canarista. Entre los jugadores hay muy buen rollo, pero no así entre los baloncestistas aurinegros y su técnico Fotis Katsikaris. Eso lo está acusando el equipo.
  • Hablar con honestidad y comprender que existen problemas podría ser la solución. A partir de ahí, el equipo lagunero podría ir hacia adelante.
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José Luis Hernández / @JoseLuisHdezT7
Fotos: ACB Photo

La Laguna (Tenerife), 27 de marzo de 2018 - ¿Qué pasa si un aspirante al Playoff por el título pasa de comenzar la temporada como líder de la competición a ocupar la novena plaza? ¿Si cae eliminado en la BCL ante un cuarto clasificado de otro grupo siendo el actual campeón del torneo? ¿Si pierde dos veces de forma dolorosa contra Valencia y Murcia que han pasado de rivales a estar en una dimensión completamente distinta? ¿Si tras jugar la Copa del Rey se entra en una crisis de juego espectacular? ¿Si se gana a Zaragoza y Joventut y la victoria sabe amarga? Pues lo que pasa son problemas. El Canarias de Fotis Katsikaris defiende mal, sin intensidad, y ataca a ráfagas, cuando lo hace. Sus refuerzos, que debían solucionar la limitada, supuestamente, profundidad de banquillo de la temporada anterior, no está aportando demasiado… excepto Ponitka, al que trajo Markovic, Vasileiadis, jugador que pidió el propio Katsikaris y Tobey, claro, y cada derrota, e incluso las victorias, incluyen inicios o finales muy dolorosos.

El colista Joventut se presentó en La Laguna con la espada de Damocles sobre la cabeza, deportiva, social y económicamente hablando, y puso a los aurinegros contra las cuerdas en los últimos minutos. Redujo a dos puntos una diferencia que llegó a ser de diecinueve y a pesar de que no pudieron culminar la remontada, les faltaron treinta segundos, los de Katsikaris navegaron el amago de temporal con problemas: más sal en la herida.

En el club ni se han molestado en desmentirlo: como siempre hacen oídos sordos a todo lo que, según ellos, no les conviene. "Hay mucho feeling entre ellos", dijo con el mejor tono posible y la boca pequeña, una fuente del propio club a este medio. Alguno quiso quitar hierro al asunto, a la evidencia, y al mal ambiente que comienzan a generar los malos resultados del equipo canarista y, especialmente, la mala imagen mostrada en las victorias y en las derrotas: "El ambiente dentro del vestuario es correcto", afirma la misma fuente.
Todo el mundo está enfadado cuando se está en una racha mala de juego y encima se está al borde de perder ante el Joventut. Es muy frustrante. Es normal que los jugadores y el entrenador estén afectados. Lo que no pueden hacer es dejar que eso les afecte de ahora en adelante. Llegó la hora de la verdad. Tienen que ser capaces de sentarse.