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Comienza una nueva temporada. Llegan nuevos nombres, otros permanecen y aparecen nuevos desafíos, pero sigue intacta una bandera amarilla y negra que vuelve a recorrer España y Europa.
José Luis Hernández. Creatividad digital: Equipo IA SuperBasket Canarias.
La Laguna-Aguere (Tenerife), 27 de septiembre de 2026.
Publicado a las 11.44 GMT.
Cada comienzo de temporada tiene algo especial. Durante semanas hablamos de fichajes, de la plantilla, seguimos los primeros amistosos y tratamos de imaginar hasta dónde puede llegar el nuevo proyecto. Hacemos cábalas, buscamos certezas donde todavía solo existen sensaciones y esperamos impacientes a que llegue ese momento en el que todo lo anterior deja paso a lo verdaderamente importante. El balón se eleva. Y empieza la competición.
El Canarias afronta desde hoy una nueva temporada en la Liga Endesa. Otra más entre los mejores del baloncesto español. Dentro de apenas unos días llegará también un nuevo desafío europeo, esta vez en la EuroCup, para añadir otra ruta continental a la historia de un club que hace muchos años que aprendió a viajar sin complejos.
Comienza, además, una nueva etapa. Jaka Lakovic asume el mando de una plantilla renovada, con la base de los últimos años pero también con nuevos baloncestistas, nuevas ideas y el enorme reto de dar continuidad a una trayectoria que ha situado al Canarias en un lugar que durante muchos años parecía reservado para otros.
Nadie sabe hoy hasta dónde llegará este equipo. Y quizá ahí resida buena parte de la belleza de cada nueva temporada. Habrá victorias que nos harán soñar y derrotas que nos devolverán inmediatamente a la realidad. Habrá partidos extraordinarios y otros mucho menos brillantes. Llegarán jornadas en las que todo parecerá funcionar y otras en las que tocará remar contra corriente, corregir el rumbo y seguir adelante. Porque ninguna travesía importante se completa siempre con el mar en calma.
Este año, además, el Canarias llevará sobre su piel un pedazo de la historia de La Laguna. Su primer equipaje encuentra inspiración en Amaro Pargo, el célebre corsario lagunero cuya figura permanece ligada a la historia de nuestra ciudad. Y resulta difícil encontrar una metáfora mejor para el comienzo de esta aventura.
Una nueva tripulación. Un nuevo hombre al timón. Puertos conocidos y otros todavía por descubrir. Territorios del estado españo y europeos nuevamente en el horizonte. Y por encima de todo, una bandera amarilla y negra que defender.
A este nuevo La Laguna Tenerife, a nuestro querido equipo, solo cabe desearle que conserve aquello que durante tantos años le ha permitido llegar mucho más lejos de lo que alguna vez pudimos imaginar: Que compita siempre, que sea valiente, que no se rinda cuando aparezcan las dificultades. Que quienes llegan comprendan pronto lo que significa vestir esta camiseta y que quienes llevan años haciéndolo continúen transmitiendo a los nuevos el valor de pertenecer a este club.
Que el Santiago Martín siga siendo ese lugar donde ningún rival desembarca tranquilo. Que la Fiebre Amarilla vuelva a disfrutar, a sufrir, a celebrar y a empujar cuando el equipo más lo necesite. Que La Laguna siga sintiéndose orgullosa de su Canarias.
No sabemos qué encontraremos al final del camino. Tampoco hace falta saberlo ahora. Hoy comienza el viaje. Habrá tiempo para analizar resultados, juzgar decisiones, celebrar éxitos y lamentar tropiezos. Hoy es el día de volver a sentir esa ilusión que inevitablemente acompaña a cada comienzo.
La tripulación ocupa sus puestos. El rumbo está marcado. El amarillo y el negro vuelven a ondear. Que los vientos nos sean favorables.
Buena singladura, Canarias.































































