Opinión. Marcelinho Huertas, el extraterrestre que juega al baloncesto

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Por José Luis Hernández. Creatividad digital: SuperBasket Canarias (IA).

La Laguna-Aguere (Tenerife), 09 de noviembre de 2025.

Actualizado a las 19.35 GMT.

Ayer, ante Burgos, presencié algo que desafía toda lógica. Marcelinho Huertas, tocado y con solo un entrenamiento al 30%, lideró al Canarias con números de otro planeta: 28 puntos, 9 asistencias y 37 de valoración. Su entrenador, Txus Vidorreta, lo resumió sin rodeos en la sala de prensa: “Marcelinho es un extraterrestre”. Y lo es, vaya si lo es.

No es la primera vez que me deja sin palabras, son tantas… La temporada pasada por ejemplo, en la pista del Leyma Coruña, tras un partido excelso le comenté, entre asombrado y fascinado, que me dejaba sin calificativos en mis narraciones para SuperBasket Canarias Radio. Entre risas y con su humildad característica, me respondió: “No hombre, no es para tanto”. Marcelinho, ‘La Magia’ del Canarias, tiene ese don de cambiar un partido con un solo gesto: un pase imposible, un triple desde ángulos que desafían la física, una asistencia inimaginable… Cada movimiento suyo eleva a todo el equipo y transforma el partido. También la Liga.

Si tuviera que compararlo con algún extraterrestre del cine o la televisión, me vienen a la cabeza E.T. y Yoda. Como E.T., nos hace mirar más allá de lo evidente y creer en lo imposible; como Yoda, su visión del juego es pura sabiduría: cada pase, cada decisión, está calculada con precisión milimétrica. La verdadera fuerza, nos demuestra, está en la mente.

Pero Marcelinho también tiene un toque inesperado y carismático, capaz de sorprendernos en cualquier momento. Sus jugadas creativas arrancan exclamaciones de asombro y sonrisas cómplices. Cuando está en su mejor momento, lleva años en él, es como vivir un “Encuentro en la Tercera Fase”: todo el pabellón se detiene un instante, contemplando algo extraordinario que desafía toda explicación.

Ayer, Huertas no solo jugó; dictó un guion cinematográfico sobre la pista. Cada pase, cada canasta, cada rebote fue digno de la gran pantalla. No necesita efectos especiales: su talento es pura magia. E.T. nos enseñó a volar con la imaginación, Yoda a confiar en la sabiduría. Marcelinho Huertas nos hace volar con la emoción y la inteligencia de su baloncesto. En la cancha es único, inimitable, imposible de olvidar.

Como diría Yoda: “Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes”. Marcelinho no intenta jugar, lo hace, y lo hace extraordinariamente bien.