-
Miguel Ángel Castro, reconocido seguidor canarista, no dudó en ponerse la elástica amarilla y negra para recuperar la corona de rey del Récord Guinnes.
________
José Luis Hernández / @JoseLuisHdezT7
Fotos: BCL Photo
20 de diciembre de 2017
![]()
LA LAGUNA (TENERIFE) – El spinner tinerfeño Miguel Ángel Castro, volvió a pulverizar un nuevo Récord Guinness, el duodécimo de su carrera, en la plaza de las Flores de Güímar, con una marca de 777 kilómetros en las ocho horas de calvario y vértigo vividas. Sobre las 20.40 horas coronaba la ascensión y esta gran ruta con un plus de más 35 kilómetros, ya que la anterior marca de 742 kilómetros, en posesión del galo PhilipeVaz, fue rebasada 22 minutos (sobre las 20.18 horas). Y todo ello luciendo la camiseta del equipo de sus amores, CB Canarias.
Castro rodó con una media de 97.12 kilómetros por hora cuando le bastaba ir a 92.75. Supo vencer a imponderables, como el fuerte viento a ráfagas que entraba por un lateral de la carpa instalada en la ciudad de Güímar. Además cuando se ultimaban los preparativos de la prueba empezó a llover en la zona.
No se pueden obviar los problemas que desde los primeros momentos le dio el tobillo izquierdo, amén de recibir una terapia especial su maltrecha rodilla del mismo lado la noche anterior a la proeza.
Certificó el Récord Guinness, una vez más, Policarpo de León, con el que ya se acumulan 11 de los 12 del deportista arafero, por lo que este juez-árbitro también entra en la lista de Récord Guinness con más presencia con esta labor en este tipo de especialidades deportivas.
La prueba arrancó a las 12.40 horas por un problema técnico y con los visores, relojes digitales y cámaras que recogían la conquista para su grabación, a punto. No hubo que lamentar ninguna incidencia posterior. Miguel Ángel Castro no paró para empezar la primera hora con un gran ritmo que le llevó a los 130 kilómetros medidos; para casi duplicarlo a los siguientes 60 minutos.
En la tercera hora se sumaban 310 kilómetros. Y a la cuarta llegó exhausto pero muy motivado para acumular los 421. Por lo que a mitad de recorrido restaban 322, lo que hacía viable lograr el gran objetivo. A 22 minutos para llegar a las ocho horas, el deportista tinerfeño alcanzó el récord anterior de 742, a partir de ahí añadió 35 kilómetros más a su palmarés continuo de éxitos subido a una bicicleta estática y con los colores amarillo y negro.



























































