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Al igual que hicieron los aurinegros ante Burgos, los blaugranas superan a un Joventut que sólo inquietó en el segundo cuarto

Por José Luis Hernández y Agencias/ Fotos: acb Photo
Aguere-La Laguna (Tenerife), 2 de junio de 2021

Cuarenta y ocho horas después de perder la final de la Euroliga ante Efes, el Barça dio cuenta del Joventut (84-74), en el primer partido de cuartos de final de su eliminatoria. Los blaugrana no notaron en exceso el desgaste físico y Jasikevicius repartió minutos en una plantilla con muchos recursos y talento. El Barça salió decidido al encuentro y exceptuando las dudas en el segundo cuarto fueron superiores a su rival. Y Bolmaro tuvo buena culpa de ello. El argentino completó uno de los partidos más sólidos desde que viste de azulgrana liderando la victoria de los suyos. Asumió galones y estuvo a la altura. Mantiene así el Barça el factor pista y la posibilidad de cerrar la serie mañana: un objetivo importante, pues les permitiría tener unos días sin partido tras un calendario agotador.
Salió el Barça lanzado a la pista tras el descanso, igual que al inicio, forzando muchísimas pérdidas del Joventut que le valieron para recuperar la ventaja (44-37). Higgins y Bolmaro tiraron del equipo, con Davies de escudero, ante el desconcierto de una Penya que no encontraba el camino en ataque. Demasiados desajustes defensivos de los verdinegros y demasiados ataques fallidos. Tomic fue más previsible, la defensa en zona no funcionó y los azulgranas controlaron el rebote. El Barça encarrilaba el partido, la ventaja rondaba ya los diez puntos, pero todavía no lo cerraba. Lo hizo en el último cuarto, donde llegó a tener la máxima diferencia del partido (70-54). La Penya se acercó a poco más de dos minutos, pero un triple de Smits enterró cualquier opción visitante.



























































