Reto monumental de La Laguna Tenerife en la fortaleza del Derthona

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  • Italianos y canarios disputan el segundo partido de la eliminatoria de cuartos de final en la pequeña pista transalpina.
  • Los aurinegros, con 1-0 en la serie, buscarán el pase a la Final Four

Por José Luis Hernández – Fotos: BCL Photo.

La Laguna-Aguere (Tenerife), 16 de abril de 2025.

Actualizado a las 13.24 GMT

Hay partidos que no solo se juegan: se padecen, se resisten, se sobreviven. Esta tarde, en el corazón vibrante del PalaFerraris, La Laguna Tenerife se enfrenta a uno de esos duelos en los que no solo se puede decidir la eliminatoria, sino también el carácter de un equipo. A las 17:30 (horario insular canario), los aurinegros buscarán la gloria en el segundo asalto de una serie que ya se ha ganado su lugar en la memoria por el dramatismo de su primer capítulo: una prórroga agónica, un 93-89 que aún resuena en los ecos del Santiago Martín.

Ahora, el escenario cambia. De la calidez isleña al frío italiano. Del aliento de la Fiebre Amarilla al griterío de los transalpinos. Porque Tortona, ese rincón del Piamonte que parece oler a colina y a vino, se ha convertido en bastión de baloncesto. Su PalaFerraris, un pequeño pabellón para 3.500 almas, se transformará en una olla a presión donde el Derthona buscará revertir una historia que comenzó torcida para ellos.

No será fácil para los canaristas. No lo es nunca cuando enfrente aguarda un equipo como el de Walter De Raffaele, orgulloso, herido y peligroso. El Derthona no conoce la derrota en casa en esta edición de la Liga de Campeones de Baloncesto y su hoja de servicios lo avala: Manresa, Peristeri, AEK… Todos sucumbieron en ese parqué estrecho y desafiante. Pero tampoco el Canarias de La Laguna es un equipo cualquiera. La escuadra entrenada por Txus Vidorreta tiene experiencia, talento y cicatrices. Con dos campeonatos y dos subcampeonatos a sus espaldas, sabe lo que cuesta llegar al Olimpo europeo. Y quiere una más. Lo quiere tanto que se nota en cada rotación defensiva, en cada triple bien medido, en cada brazo que se lanza al rebote como si fuese el último. La eliminatoria tiene alma de ajedrez. Será física, sí, como toda batalla de alto nivel. Pero también mental.

Con el pívot grancanario Fran Guerra fuera de combate, los locales no podrán contar con el letón Arturs Strautins lesionado de larga duración, y varios tocados entre algodones, léase Joan Sastre y Aaron Doornekamp, los de amarillo y negro deberán encontrar en su fondo de armario, aumentado con los fichajes de  Drell y Badji, la profundidad suficiente para sobrevivir. Enfrente, nombres que suenan a peligro: Tommy Kuhse, Christian Vital, Kamagate, Kyle Weems, Justin Gorhan… Y una segunda unidad que ya dejó claro en la ida que no está para relleno precisamente.

El Derthona llega con el orgullo herido por la derrota en el Santiago Martín y por un reciente revés, LEGA italiana, en Cerdeña. Dolido, sí, pero no vencido. Quieren revancha. Y tienen armas. El Canarias, por su parte, necesita más que talento: necesita templanza. Porque este no es un partido más. Es una ‘final’ anticipada con red, la que supone tener la posibilidad de disputar un tercer partido en casa. Es una puerta que puede abrirse hacia el cielo de una nueva Final Four para los tinerfeños. Pero para cruzarla, antes hay que resistir el asedio de Tortona. Y ganar donde nadie lo ha hecho aún esta temporada. Pero el Canarias, claro está, es mucho Canarias.