La Laguna Tenerife cae entre empujones, agarrones y silencio arbitral (78-91)

0
428
  • Los aurinegros, que no tuvieron su día en el tiro, salieron mal parados de su enfrentamiento con Unicaja.

Por José Luis Hernández – Fotos: ACB Photo-E. Cobos

La Laguna-Aguere (Tenerife), 30 de abril de 2025.

Actualizado a las 14.43  GMT

En el Santiago Martín se jugó algo más que un duelo de autor entre enemigos íntimos. Fue un cita de tensión contenida, de empujones y agarrones sin eco en el silbato, de reclamos que se ahogaban entre el murmullo de una grada cabreada que deseaba ver el mismo criterio arbitral en ambas zonas. La Laguna Tenerife no pudo con Unicaja (78-91), en un encuentro donde los visitantes impusieron su ley, una ley de contacto duro y de justicia desigual, mientras el equipo local remaba contracorriente en cada posesión.

Desde el primer minuto se sintió que no sería una velada tranquila. El ritmo fue denso, el duelo físico y cortado, y el criterio arbitral, tan escurridizo como determinante, empezó pronto a desnivelar la balanza. La técnica a Txus Vidorreta a los seis minutos fue solo el preludio de una historia ya conocida: El Canarias intentando jugar al baloncesto, Unicaja imponiendo cuerpo… y los árbitros dejando hacer a los andaluces.

El inicio del partido prometía un pulso equilibrado (7-6), pero Unicaja, sólido y áspero como una roca, no tardó en cambiar el guion. Con Tyson Pérez castigando cada titubeo, los visitantes golpearon con un parcial de 0-7 (7-13), dejando claro que no habían viajado a Tenerife para improvisar.

El ambiente en las gradas del hogar del Canarias se caldeó pronto. Las decisiones arbitrales comenzaron a sembrar desconcierto y la Fiebre Amarilla, sabia y pasional, reaccionó con incredulidad. En medio del ruido, la segunda unidad canarista respondió con coraje. Bruno Fitipaldo y Jaime Fernández asumieron el peso del ataque y evitaron que la cuerda se rompiera demasiado pronto (24-23, minuto 10).

A pesar del empuje, la contienda se volvía cada vez más física, más bronca. Ibou Badji y Henri Drell, las dos últimas incorporaciones tinerfeñas, se rebelaron en la zona con sendos dos más uno, intentando frenar el ritmo vertiginoso y el juego duro que imponía Unicaja. Pero los andaluces no bajaban el pistón. Cada rebote ofensivo, seis al descanso, era una daga, cada triple, una piedra en el camino para los aurinegros. Tillie abrió la herida con un acierto lejano que alimentó un parcial de 0-8 (30-36). Perry la cerró momentáneamente antes de la bocina, un triple que dolió tanto como los pasos no señalados segundos antes (46-51).

A la vuelta de vestuarios, el Canarias, con Shermadini en plan estrella, no se rindió. Intentó recuperar terreno, cambiar el tono, suavizar el golpe. Pero cada intento de rebelión fue respondido por los baloncestistas dirigidos por Ibon Navarro. Tillie primero, Díaz después y, como martillo constante, Kendrick Perry, lanzaron a Unicaja hacia una ventaja creciente (61-71, minuto 28). Los locales, cada vez más atascados desde el perímetro, siguieron buscando caminos y lo intentaron todo en un monólogo de querer y no poder. Apretaron desde la línea de tiros libres, se acercaron con el 78-85, pero no supieron, ni pudieron, derribar la puerta. Tres ataques consecutivos errados por los de Aguere terminaron por dejar claro que esta vez, la épica amarilla y negra no era suficiente para doblegar a los malagueños.

Unicaja, firme y sin pestañear, cerró el partido con la misma frialdad con la que lo había gestionado todo. El marcador final (78-91) no refleja la lucha sin cuartel de los baloncestistas de amarillo y negro, la frustración de una grada que lo dio todo o el esfuerzo de un equipo, el lagunero, que, pese a los golpes, empujones y agarrones visitantes nunca se descompuso. El baloncesto, a veces, también va de sombras que no aparecen en las estadísticas y que los árbitros permiten a algunos.

Ficha técnica

78. La Laguna Tenerife (24+22+19+13). Huertas (8), Kramer (10), Scrubb (2), Doornekamp (2), Shermadini (23) –inicial-, Kostadinov (-), Jaime Fernández (9), Fitipaldo (10), Drell (4), Badji (3), Costa (-) y Abromaitis (7).
91. Unicaja 91 (23+28+23+17): Perry (21), Kalinoski (4), Barreiro (-), Pérez (16), Kravish (8) –inicial-, Díaz (6), Osetkowski (5), Sima (6), Tillie (13), Carter (12), Balcerowski (-),
Árbitros: Perea, Serrano y González. Señalaron técnica a Vidorreta, entrenador del Tenerife (min.6), Huertas (min.14) y al banquillo local (min.17).
Incidencias: Partido disputado en el pabellón de los Deportes Santiago Martin, ante 4.936 aficionados.

Galería fotográfica