- Los de Aguere se enfrentan al AEK, equipo anfitrión de la Final Four.

Por José Luis Hernández – Fotos: BCL
Atenas, Grecia 11 de mayo de 2025.
Actualizado a las 10.31 hora local / 08.31 de GMT (Canarias)

Tras la caída en semifinales, La Laguna Tenerife encara este domingo un nuevo reto con determinación y espíritu competitivo: la lucha por el tercer puesto de la Basketball Champions League (BCL). El equipo entrenado por Txus Vidorreta buscará resarcirse midiéndose al anfitrión AEK de Atenas (15:00 hora canaria, SuperBasket Canarias Radio en directo), en un encuentro que exigirá la mejor versión del conjunto tinerfeño.
Será una cita marcada por el orgullo y el deseo de cerrar de la mejor manera una campaña europea excepcional. Con un balance sobresaliente de 14 victorias y solo una derrota en el torneo hasta la semifinal, el club aurinegro ha vuelto a dejar su huella en el panorama continental. Ahora, el objetivo es claro: conquistar la tercera posición y poner el broche final a una temporada para el recuerdo.
El desafío, sin embargo, no será sencillo. El rival de turno es nada menos que el AEK, conjunto griego que ejerce como anfitrión de esta Final Four y que contará con el apoyo incondicional de más de 9.000 seguidores, que llenarán hasta la bandera el Sunel Arena. La presión ambiental será máxima, y el Canarias deberá mostrarse sólido y concentrado para competir en un escenario tan hostil como ilusionante.
El encuentro se presenta como una prueba de alto voltaje en todos los frentes: mental, físico y táctico. Desde el plano emocional, será clave para los canaristas saber dejar atrás la derrota en semifinales, recuperar su identidad de juego y reencontrarse con los principios que los han llevado tan lejos. En lo físico y estratégico, el rival exigirá máxima atención: el AEK llega con una plantilla versátil, potente y cargada de talento individual.
Bajo la dirección de Dragan Sakota, el AEK ha firmado hasta ahora un recorrido sólido en Europa (11 victorias y 5 derrotas), respaldado por su experiencia como uno de los clubes con más historia en la competición (138 partidos en la BCL). Campeón del torneo en 2018 y con un palmarés europeo que incluye también la Recopa de Europa (1968) y la Copa Saporta (2000), el club heleno suma además cinco Copas griegas y ocho títulos de liga. En la presente temporada, ocupa la tercera posición en la liga local (14/8), solo por detrás de dos gigantes de Euroliga: Panathinaikos y Olympiacos.
El conjunto ateniense cuenta con una mezcla explosiva de físico y calidad técnica. Su juego ofensivo gira en torno al escolta zurdo Hunter Hale, máximo anotador del equipo en la BCL con 15,7 puntos de media, y el base Prentiss Hubb, que aporta 13,1 puntos, un 41% de acierto en triples y 3,7 asistencias por partido. Junto a ellos, los exteriores CJ Bryce y Rayjon Tucker completan una rotación peligrosa en el perímetro, mientras que en la pintura destacan los interiores Justin Gray y Ben Golden. Una de las figuras más reconocibles del AEK es Mindaugas Kuzminskas, jugador lituano con pasado en la Liga ACB, que destaca por su tiro exterior y su capacidad para jugar en varias posiciones. Además, la aportación del núcleo nacional viene liderada por el alero Omiros Netzipoglou y el base Dimitris Flionis, este último con un excelente porcentaje desde el triple (41,2%).
Con todo ello, el Canarias está obligado a recuperar su mejor versión, dominar el ritmo del juego y adaptarse con inteligencia a las diferentes situaciones que se presenten durante el partido. La batalla por la tercera posición no solo ofrece una recompensa tangible, sino también un impulso moral y simbólico que puede marcar el cierre de una campaña inolvidable. La cita es una invitación a competir con carácter, a levantarse tras la caída y a pelear cada balón como si fuera el último. Porque más allá del resultado, está en juego el orgullo de un equipo, el Canarias, que ha vuelto a demostrar que es uno de los grandes del baloncesto europeo.



























































