- Canarios y andorranos se citan en el Santiago Martín a partir de las 12.00 horas.
Por José Luis Hernández – Fotos: ACB Photo-Dani Catalan
La Laguna-Aguere (Tenerife), 23 de marzo de 2025.
Actualizado a las 05.05 GMT

Regresa el baloncesto a La Laguna, tras casi veinte días de ausencia y cuatro batallas libradas lejos de casa. El Canarias vuelve a su hogar, dispuesto a prolongar el dulce momento que atraviesa. No será una tarea sencilla: enfrente estará el Morabanc Andorra, un rival que, a pesar de su irregularidad en la tabla clasificatoria, llega fresco y preparado tras una semana entera de planificación.
El horizonte aurinegro se presenta luminoso, arropado por una racha histórica de siete triunfos consecutivos en la Liga Endesa, pero el peligro acecha en cada esquina. Los hombres dirigidos `por Joan Plaza han despertado de su letargo y quieren reivindicar su sitio en la competición doméstica, sosteniendo un saldo de 3 victorias y 3 derrotas desde la llegada del experimentado técnico. Victorias como la lograda ante el Valencia por 86-84, Gran Canaria (94-106) y Baskonia (93-88) son pruebas irrefutables de que el conjunto del país de los Pirineos no es un rival para tomarse a la ligera.
Pero la escuadra amarilla y negra afrontará el duelo sin dos de sus pilares: Bruno Fitipaldo y Fran Guerra verán el partido desde la grada, víctimas de sendas lesiones. Mientras tanto, Morabanc llega a Tenerife con el arsenal completo, incluyendo al recién incorporado Enzo Goudou-Sinha, un viejo conocido de la Basketball Champions League, que promete aportar dinamismo y precisión al conjunto andorrano.
El precedente es favorable a los tinerfeños: en la primera vuelta lograron doblegar a los andorranos por 83-92. Sin embargo, repetir la gesta exigirá un esfuerzo titánico. El rival, físico y veloz, sabe explotar el rebote ofensivo con una pericia que lo sitúa como el quinto mejor de la Liga Endesa en esta faceta (11,09 rebotes por partido). Y, por si fuera poco, cuenta con la letal zurda de Jerrick Harding, máximo anotador de la competición con 21,1 puntos por encuentro, dispuesto a sembrar el pánico en cada ataque. Para contrarrestar esta amenaza, el Canarias deberá desplegar una defensa férrea, tejida con intensidad y sacrificio colectivo. Minimizar el impacto de los armadores y pelear cada balón como si fuera el último será clave para construir el triunfo aurinegro, como siempre, desde la defensa. Y, cuando el aro rival asome en el horizonte, habrá que armarse de criterio y acierto, como en tantas otras ocasiones.
El juego eléctrico de Shannon Evans, el temple del ex canarista Ferrán Bassas y Rafa Luz, la amenaza exterior de Harding y Kyle Kuric no darán tregua alguna. La verticalidad de Stan Okoye, el atleticismo de Chumi Ortega y la solidez de Ben Lammers en la pintura serán ingredientes que el Canarias deberá neutralizar para sumar una nueva victoria ante la Fiebre Amarilla. El Santiago Martín, vibrante y repleto, se convertirá en el refugio donde el sueño aurinegro cobre vida una vez más.



























































