Fotos: ACB Photo / A. Pérez
José Luis Hernández ( sbc) La Laguna (Tenerife) / Agencias
El Canarias sacó adelante un partido ante el Baloncesto Sevilla (90-71) que controló desde los primeros instantes del mismo, pero que se le complicó en el tercer y parte del último cuarto, aunque supo encarrilar en la recta final del choque para seguir aspirando a disputar la fase por el título de la Liga Endesa.
Tras ir ganando de hasta 17 puntos en el segundo cuarto (43-26), el Baloncesto Sevilla, liderado por Hakanson -autor de doce puntos en el tercero-, llegó a situarse a siete puntos (55-48) y a seis (66-60) en el cuarto, a ocho minutos para la conclusión, pero los locales aguantaron bien el tirón y volvieron a jugar con mayor tranquilidad ofensiva y a tomar el mando del choque.
Devin White, que jugó pese a que no pudo entrenar con normalidad a lo largo de la semana, anotó un triple a tres minutos del final (83-64) que supuso la ventaja definitiva para que los tinerfeños se llevaran el triunfo.

No era un partido fácil para el Canarias. Ganar suponía seguir con opciones de estar entre los ocho primeros y la derrota permitiría al Baloncesto Sevilla meterse en ese grupo de candidatos.
Empezó anotando el equipo visitante (0-3), pero a partir de ahí el dominio fue para el equipo lagunero, que a base de una buena defensa intentaba controlar el juego, aunque en ataque no estaba del todo fino, pero si lograba superar en ocasiones a la defensa rival. Ese primer cuarto supuso para el cuadro de Txus Viderrota tomar posiciones en la cancha y saber cómo se posicionaría el rival.
En el segundo cuarto, los canaristas dieron un paso más adelante al encontrar las carencias del rival y las exprimieron al máximo, y con eso y un poco de suerte, fueron tomando ventajas claras en el marcador.

Will Hanley, con un triple, ponía el 21-14, Richotti, con otro triple el 40-26, y San Miguel, también desde más allá de 6,75 metros el 43-26, máxima ventaja de los de Txus Vidorreta hasta el momento.
Tras el descanso aparecieron otros dos equipos, un Canarias más relajado y un Sevilla dispuesto a todo. El plantel de Luis Casimiro buscó en el tiro exterior la fórmula de poder rebajar las diferencias y fue Hakanson quien tomó las riendas ofensivas de su equipo.
El base del cuadro sevillano anotó 12 puntos en ese cuarto y supuso que su equipo se colocara a siete a falta de tres minutos para terminar el tercer cuarto. Al equipo aurinegro le faltó algo de intensidad defensiva y acierto en ataque y eso le llevó a que el Sevilla se metiera de nuevo en el choque.

Los primeros minutos del último cuarto fueron de muchas dudas y eso fue aprovechado por el Sevilla para con su juego interior ponerse a seis puntos (66-60, min.32), lo que fue el punto de inflexión para el cuadro insular.
Los locales, viendo en peligro el marcador, volvieron a ponerse las «pilas» y empezaron a correr. Rodrigo San Miguel aprovechó sus oportunidades para anotar, lo mismo que Beirán y Richotti. En un minuto el partido había cambiado de nuevo y el equipo canarista se había ido hasta los 13 puntos de diferencia (75-62), un choque que parecía de nuevo controlado, pero las diferencias no eran para bajar los brazos.
Fue el momento en el que Devin White anotó un triple que puso el casi definitivo 83-64 que supuso que ya el Sevilla viera muy lejos la victoria. El Canarias, apoyado por su espectacular y fiel afición, demostró, una vez más, que sí tiene un color especial que le permite seguir soñando con seguir creciendo en la competición estatal.

Ficha técnica:
90. Canarias (18+27+16+29): San Miguel (12), Richotti (13), Arco (6), Abromaitis (6), Jones (16) -inicial-, Hanley (7), O’Leary (4), Mamadou Niang «Petit» (1), White (10), Dani Pérez (2), Javi Beirán (10) y Lindstrom (3).
71. Baloncesto Sevilla (14+17+22+18): Hakanson (14), Bamforth (12), Berni Rodríguez (9), Nachbar (5), Balvin (6) -inicial-, Sánchez (9), Miljenovic (5), Oriola (8) y Jordan (3).
Árbitros: Martín Bertrán, Martínez Fernández y Mas.
Incidencias: Pabellón de Tenerife Santiago Martín. 3967 espectadores según datos oficiales facilitados por el club.





























































