La Laguna Tenerife sella su billete a la Final Four con autoridad (64-77)

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  • Los laguneros eliminan a los italianos por la vía rápida (2-0) y se meten en una Final Four donde les espera el Galatasaray.

Por José Luis Hernández – Fotos: BCL Photo.

La Laguna-Aguere (Tenerife), 16 de abril de 2025.

Actualizado a las 20.59 GMT

El Canarias lo ha vuelto a hacer. En el corazón de Italia, bajo la presión de un pabellón que empujaba con la furia de los que no quieren despertar del sueño, La Laguna Tenerife volvió a vestirse de equipo grande. Lo hizo con la serenidad de quien ya ha recorrido el sendero de la gloria, dos campeonatos y dos subcampeonatos de la BCL le contemplan, y no se deja intimidar. Lo hizo con baloncesto, sí, pero también con algo más: con alma.

La noche fue testigo de un capítulo más en esta historia ya legendaria del equipo aurinegro, que selló su billete para la Final Four de la Basketball Champions League sin necesidad de alargar la serie. Un 2-0 incontestable, culminado con una victoria forjada en Tortona (64-77), donde los tinerfeños silenciaron las gradas con el eco de su juego colectivo y el destello incombustible de dos nombres que ya pertenecen al imaginario dorado del club isleño: Marcelinho Huertas y Gio Shermadini.

Son ellos, La Magia y Sherminator, quienes abrieron el camino como si se tratara de una coreografía eterna. Entre ambos sumaron 53 tantos de valoración y dejaron claro que la química no se entrena, se siente. El uno deslizando pases con la sutileza de un poeta; el otro, imponiendo su ley en la pintura como si cada rebote fuera un acto de justicia. Pero si algo define a este Canarias no es solo su talento, sino la forma en que se multiplica en la adversidad. Sin Fran Guerra, sin Fitipaldo… y sin excusas. El hambre por ganar, el compromiso defensivo, los pequeños gestos que no aparecen en las estadísticas… construyeron una victoria coral.

Aaron Doornekamp volvió a ser ese veterano que entiende el momento exacto en el que hay que aparecer. Thomas Scrubb aportó esa energía silenciosa que sostiene los pilares invisibles de un equipo. Jaime Fernández fue chispa y templanza e Ibou Badji, aún con el traje de recién llegado, ofreció minutos que olieron a futuro.

El duelo comenzó con una declaración de intenciones por parte del Canarias. Sin titubeos ni concesiones, los baloncestistas entrenados por Txus Vidorreta salieron a la pista como quien conoce perfectamente el guión y sabe que debe interpretarlo con precisión. Con el balón en sus manos y el ritmo en sus mentes, los aurinegros tejieron los primeros compases del encuentro al compás de la pareja que parece hablar un idioma propio: Marcelinho Huertas y Gio Shermadini. Cada conexión entre ellos era un susurro de entendimiento, una coreografía sin margen de error.

El conjunto lagunero se mostraba firme, sereno, tomando buenas decisiones, como si cada jugada estuviese ya escrita en el imaginario colectivo. Apenas una pérdida en todo el primer cuarto, y una eficacia enorme en la selección de tiro, les permitió mantenerse al frente en el marcador (6-8 tras el primer fogonazo exterior de Doornekamp). A cada error del rival, La Laguna Tenerife respondía con inteligencia. Los rechaces ofensivos se convertían en segundas oportunidades, en nuevas posibilidades de abrir la grieta. Y por momentos, esa grieta parecía un abismo: al cierre del primer acto, el 19-24 hablaba de dominio y de intención, con un Huertas omnipresente que movía los hilos con la naturalidad de quien ya ha estado en mil batallas.

Pero el baloncesto no siempre responde al dominio inicial. Con el paso de los minutos, Derthona despertó de su letargo, repitiendo el patrón del primer partido. Su banquillo trajo energía, coraje y ritmo. Denegri agitó el duelo con acciones certeras y Baldasso encendió al público con una racha encendida de diez puntos seguidos que le dio la vuelta al marcador. Cuando sonó la bocina del descanso, el vendaval italiano había dejado al Canarias cinco puntos abajo (38-33) y al choque bañado en incertidumbre.

El regreso de vestuarios trajo un inicio complicado para los de Aguere. Un parcial de 4-0, aderezado por una acción inexplicable, una falta antideportiva no señalada sobre Shermadini que dejó en el aire más de una protesta, pareció poner a Derthona en órbita (42-35). Pero entonces, el carácter de los aurinegros apareció. El conjunto canarista no solo resistió el embate, sino que lo desactivó con elegancia. Volvieron los balones interiores al georgiano, volvió el compás de Marce, volvieron los rebotes ofensivos como mantras de fe. Un triple de Krämer encendía la remontada (49-52), y a partir de ahí, el oficio se impuso. Jaime Fernández tomó el timón con frescura, Badji impuso respeto en la pintura y el Canarias volvió a ser ese equipo que convierte cada cuarto en una lección de baloncesto.

El tercer acto se cerró con un lanzamiento sobre la bocina de Jaime Fernández (54-59). Y lo que vino después fue una sinfonía de control tinerfeño. Doornekamp clavó dos triples que silenciaron las gradas del pequeño recinto italiano. Gio volvió a convertirse en ‘Sherminator’ en la zona, y la defensa aurinegra, sólida como la Torre de la Concepción, borró cualquier atisbo de reacción local. Así, paso a paso, sin alardes pero con una firmeza admirable, el Canarias de La Laguna construyó una victoria que es más que un triunfo: es otra página dorada en su historia europea. Ahora, con Galatasaray en el horizonte, la Final Four espera. Y el Canarias, fiel a su cita con la grandeza, llegará con la ilusión intacta y la mirada en puesta en lo más alto.

Ficha técnica

64 – Bertram Derthona Basket (19+19+16+10). Kuhse (7), Vital (6), Weems (7), Gorham (3), Kamagate (4) -inicial-, Zerini (-), Baldasso (10), Candi (2), Denegri (7), Biligha (9) y Severini (9)

77 – La Laguna Tenerife (24+11+24+18). Huertas (16), Kramer (5), Abromaitis (5), Doornekamp (9), Shermadini (23) -iniial-, Kostadinov (2), Costa (2), Badji (4), Scrubb (2), Sastre (4) y Fernández (5).

Árbitros: Zurapovic (BIH), Kozlovskis (LAT) y Salins (LAT). Señalaron técnica al entrenador de La Laguna Tenerife, Txus Vidorreta (min.22).

Incidencias: Segundo partido de Cuartos de Final de la Liga de Campeones FIBA, disputado en el Pala Ferraris de Tortona, ante unas tres mil personas.

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