- La Laguna Tenerife compitió hasta el final en el Roig Arena, pero el tramo decisivo se inclinó del lado del Baskonia (91-81). Sin Marcelinho Huertas, el equipo aurinegro encontró carácter para remontar, aunque no le alcanzó para cerrar la obra.
Por José Luis Hernández. Fotos: ACB Photo-Aitor Arrizabalaga
València (Comunitat Valenciana), 21 de febrero de 2026.
Publicado a las 12.43 GMT.


El desenlace fue esquivo. La Laguna Tenerife cayó en la noche de ayer por 91-81 ante Baskonia en el Roig Arena de València, en un partido que tuvo dos historias bien diferenciadas: la de la ausencia que pesó demasiado y la de un equipo que, aun así, se negó a rendirse.
Porque sí, el encuentro empezó mucho antes del salto inicial. Empezó cuando se confirmó que Marcelinho Huertas no obraría el milagro. El brasileño, baja por su lesión en la fascia plantar, observó desde la banda cómo los suyos trataban de reorganizarse sin su brújula habitual. Y eso, ante un rival que olió la oportunidad, se notó.
Baskonia entró con claridad de ideas y velocidad en las ejecuciones. Diakite castigó en la pintura, Luwawu-Cabarrot encontró espacios y el equipo vasco jugó con la soltura del que se siente cómodo. El 25-18 del primer cuarto era un aviso. El 42-26 del segundo, una señal de alarma para los de dorado y negro.
A La Laguna le costó encontrar ritmo. Ni Jaime Fernández ni Bruno Fitipaldo lograban ordenar el tráfico ofensivo con la fluidez habitual. A Gio Shermadini le llegaban pocos balones en ventaja y el equipo vivía más de esfuerzos individuales que de automatismos colectivos. Sólo Giedraitis mantenía el pulso exterior en una primera parte en la que el ataque fue más voluntad que claridad.
Pero el Canarias es mucho Canarias y no entiende de resignaciones. Tras el descanso, la reacción fue tan real como necesaria. Ajustes defensivos, más agresividad en las líneas de pase y, sobre todo, valentía desde el triple. Un parcial de 3-16 para los isleños cambió el paisaje del partido. De un 49-33 que parecía definitivo se pasó a un 52-49 que devolvía la esperanza. Jaime, Scrubb y Fitipaldo encontraron el aro; Abromaitis, actuando como cinco abierto, dio aire y movilidad.
El encuentro ya no era el mismo. El Baskonia dudó. La Laguna Tenerife creyó. El empate a 66 en el minuto 33 confirmó que la remontada no era un espejismo. El equipo aurinegro había igualado el físico con inteligencia y el talento con carácter. Y en ese escenario, el partido se convirtió en una cuestión de detalles.
Sin embargo, cuando el duelo pedía dirección en el último cuarto, Baskonia tuvo a su líder en pista. Trent Forrest asumió el mando con esa cadencia tan difícil de descifrar: ritmo pausado, lectura precisa y decisiones quirúrgicas. Con Howard y Luwawu-Cabarrot condicionados por las faltas, fueron los minutos de Kurucs y la gestión final del base estadounidense los que inclinaron la balanza para los vascos (80-71).
A La Laguna Tenerife, en su décima participación copera consecutiva, le faltó ese último punto de control, esa pausa que tantas veces llega de las manos de Marcelinho Huertas. Sin él, cada ataque en el tramo decisivo exigía un esfuerzo extra. Y a este nivel, el desgaste se paga.
Baskonia celebró su regreso a la Copa con una victoria trabajada. La Laguna Tenerife se marchó con la sensación de haber competido cuando el partido parecía perdido, pero también con la evidencia de que, sin su director de orquesta, el margen de error es mínimo. La derrota duele, la lesión de Joan Sastre también, porque el equipo demostró que tenía argumentos para discutir el partido hasta el final. Pero también deja una lectura clara para el aficionado lagunero: incluso sin su líder, este grupo tiene orgullo y recursos para competir ante cualquiera.
Eso sí, con Marcelinho en pista, la historia suele escribirse de otra manera.
Ficha técnica
Kosner Bashttps://youtu.be/vWPubKHkXWw?si=kEZy-X3EOEBKrAmwkonia 91 – 81 La Laguna Tenerife
Parciales: 25-18 | 20-15 | 19-27 | 27-21
Kosner Baskonia (91): Forrest (21), Howard (10), Radzevicius (4), Frisch (2), Diakite (13) –cinco inicial–; Villar (-), Omoruyi (8), Kurucs (14), Luwawu-Cabarrot (14), Spagnolo (5), Joksimovic (-).
La Laguna Tenerife (81): Fitipaldo (14), Van Beck (8), Giedraitis (7), Doornekamp (7), Shermadini (8) –cinco inicial–; Fernández (10), Scrubb (14), Sastre (2), Abromaitis (7), Alderete (-), Guerra (4).
Árbitros: Óscar Perea, Jordi Aliaga y Francisco Araña. Eliminado Van Beck (m.39).
Incidencias: Partido disputado en el Roig Arena de València ante 13.214 espectadores.





















































































