La Laguna Tenerife visita al Barça con la ilusión de volver a sorprender

0
303
  • Los aurinegros vencieron a los blaugranas en la pasada edición de la Copa del Rey. Mañana intentarán hacer lo propio.

Por José Luis Hernández – Foto: ACB Photo-E. Cobos

Aguere-La Laguna (Tenerife), 08 de marzo de 2025.

Actualizado a las 22.22 GMT

Marzo, con su apretada agenda de compromisos y su despiadado rigor competitivo, no da tregua. En este torbellino de desafíos, el Canarias llega este domingo al Palau Blaugrana con la determinación de volver a desafiar la lógica y plantar cara a un FC Barcelona que, pese a sus bajas, sigue siendo una de las maquinarias más temibles del baloncesto europeo. A las 17.30 hora canaria, sobre el histórico parqué del templo blaugrana, se librará una batalla donde la escuadra entrenada por de Txus Vidorreta buscará hacer saltar la banca, igual que lo hizo hace apenas unas semanas en los cuartos de final de la Copa del Rey.

Aquella gesta, firmada en Las Palmas de Gran Canaria con un 91-95 que dejó atónitos a propios y extraños, sirve como recordatorio de que este Canarias está dispuesto a desafiar cualquier jerarquía establecida. Sin embargo, repetir la hazaña no será sencillo. Del otro lado de la cancha espera un Barça herido en su orgullo, séptimo en la clasificación de la Liga Endesa con un balance de 12 victorias y 9 derrotas, muy necesitado de victorias para no descolgarse de la zona noble de la tabla. Joan Peñarroya, entrenador barcelonista, consciente de la importancia de este duelo, ajustará su pizarra para que su equipo haga valer el factor cancha y neutralice las virtudes del conjunto isleño.

Las lesiones han diezmado las filas culés. Nico Laprovittola, Jan Vesely, Juan Núñez y Kevin Punter no estarán disponibles, lo que supone un obstáculo añadido para los locales. Sin embargo, el Barça sigue disponiendo de una plantilla de talento descomunal, capaz de resolver cualquier partido con una sola ráfaga de inspiración. El triunfo del viernes en Alemania frente al Alba Berlín por 85-99, demostró que, incluso con ausencias, los catalanes siguen siendo un equipo de recursos infinitos.

Nombres como Thomas Satoransky, director de orquesta con una visión privilegiada; Jabari Parker, cuyo 48,7% de acierto en triples esta temporada lo convierte en una amenaza constante; o Darío Brizuela y Álex Abrines, auténticos francotiradores desde el perímetro, conforman un arsenal ofensivo de élite. A ellos se suman la versatilidad de Joel Parra y la intensidad de Chimezie Metu, además del poder interior de Fall y Willy Hernangómez, colosos capaces de dominar la pintura a su antojo.

Para los aurinegros, la clave del partido pasará por minimizar errores. Un equipo como el Barça, que promedia 90,4 puntos por partido y convierte el 39,85% de sus lanzamientos desde el triple, no perdona concesiones. Controlar las pérdidas y evitar que los blaugranas corran a campo abierto será fundamental. La defensa, piedra angular en la propuesta de Vidorreta, tendrá que rozar la excelencia para frenar las múltiples vías de anotación de los locales.

Bruno Fitipaldo, baja confirmada en las filas tinerfeñas, será una ausencia mayúscula en la dirección del juego. No obstante, Fran Guerra, quien pudo completar parte del entrenamiento previo al viaje después de que su entrenador lo descartara en la rueda de prensa previa, podría ser una pieza valiosa en la rotación. También Sastre, que llega a Camp Barça con molestias. A ello se suma la experiencia y el carácter competitivo de jugadores como Marcelinho Huertas, Shermadini, Doornekamp, Abromaitis o Krämer, quienes saben lo que es rendir al máximo nivel en escenarios de esta magnitud.

El Palau, fortaleza casi inexpugnable, solo ha visto caer al Canarias en dos ocasiones en la última década (2017 y 2018). Sin embargo, este equipo ya ha demostrado que no le intimidan los retos mayúsculos. Con la confianza de haber doblegado recientemente al mismo rival y con la ambición intacta, los de amarillo y negro buscarán asaltar una vez más la casa de la sección de baloncesto del Fútbol Club Barcelona. ¿Lo conseguirán? La batalla está servida.