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Los laguneros afrontan el último partido de la primera vuelta de la Liga Endesa frente a Girona, persiguiendo el sueño de estar en el bombo del sorteo de la Copa del Rey como cabeza de serie.
Por José Luis Hernández– Fotos: ACB Photo-Víctor Carretero y CB Canarias-E. Cobos
La Laguna-Aguere (Tenerife), 18 de enero de 2025.
Actualizado a las 09.43 GMT

El cierre de la primera vuelta de la Liga Endesa se erige como un capítulo crucial en el entramado de la presente temporada, una suerte de tablero donde las piezas buscan encajar en el rompecabezas que definirá la Copa del Rey. El destino de esta cita, que iluminará Gran Canaria del 13 al 16 de febrero, se esconde tras los resultados de un fin de semana cargado de tensión. Ocho serán los elegidos. De momento, seis tienen su pasaje asegurado, entre ellos La Laguna Tenerife, que se encuentra a un paso de determinar si alcanzará el honor de ser cabeza de serie, un título reservado para los cuatro mejores de la clasificación.
Pero el camino del Canarias no es sencillo ni depende exclusivamente de su mano. Aunque este sábado se enfrenten al Girona en el Santiago Martín (19:45) con el fervor de la Fiebre Amarilla como combustible, el resultado no será suficiente por sí solo. La igualdad en el casillero de victorias y derrotas con el Joventut, junto a una mínima diferencia en el basketaverage general de un sólo punto para los aurinegros, obliga a observar con cautela lo que pase en la pista del Olímpic de Badalona. Si la Penya vence al BAXI Manresa en su duelo previo (17.00 hora canaria), los aurinegros no solo necesitarán ganar, sino hacerlo con una contundencia que blinde su posición.
Existe, incluso, la posibilidad paradójica de que el Canarias, alcanzando las 12 victorias, caiga al quinto puesto si los números no le favorecen. Más inquietante aún, una derrota podría relegarlos al sexto lugar, pues el Gran Canaria, que les sigue con diez triunfos y un basketaverage general menos favorable (+38 frente a +64), jugará el mañana frente al Lleida, cerrando la jornada con una calculadora en la mano.
Para los de La Laguna, la ventaja radica en controlar su propio destino mientras el marcador del Joventut les marca el compás. Una jornada donde las emociones estarán a flor de piel, pero donde también se esconden pequeñas certezas: Valencia y Unicaja ya tienen asegurada su condición de cabezas de serie, mientras que hasta el Real Madrid enfrenta la posibilidad de quedarse fuera del codiciado cuarteto. El verdadero espectáculo, sin embargo, reside en la batalla por los dos últimos billetes: nombres como Manresa, Barcelona, Zaragoza, Baskonia y Murcia entran en juego, componiendo un drama que se resolverá en el último suspiro.
Para el Canarias, la ambición no es sólo un puesto privilegiado en el sorteo del martes. Es continuar siendo un habitual en la Copa del Rey, un objetivo que no les elude desde 2017. Más aún, cerrar la primera vuelta con 12 victorias les aproximaría a otro sueño más: disputar los Playoffs por el título de la competición doméstica. Una meta alimentada por la confianza en que cada paso sólido en el presente construye el camino hacia el futuro.
El equipo aurinegro llega con una mezcla de desafíos y alivios. Tras caer ante el Real Madrid en el Movistar Arena, asume el duelo contra el Girona con Jaime Fernández listo para volver al parqué tras su larga lesión, y con Kostas Kostadinov recuperado de los contratiempos estomacales que lo apartaron esta semana de algunas sesiones preparatorias. Sin Ilimane Diop, que pidió salir del equipo, pero con una clara voluntad de superar las adversidades, La Laguna Tenerife se mide a un Girona revitalizado bajo la dirección de Moncho Fernández, un rival que llega en una racha de tres victorias consecutivas, entre ellas un ajustado 91-90 frente al Barça.



























































