- El Canarias, segundo de la clasificación, se enfrenta al Granada, decimoséptimo en la competición doméstica.
Por José Luis Hernández – Fotos: ACB Photo-Fermín Rodríguez
La Laguna-Aguere (Tenerife), 05 de abril de 2025.
Actualizado a las 23.57 GMT

Este domingo (12.00 horas) en el pabellón de Deportes Santiago Martín será testigo de un choque de realidades opuestas. El Canarias, con la mirada puesta en consolidar matemáticamente su presencia en los playoff por el título de la Liga Endesa, recibe a un Covirán Granada que llega con el agua al cuello, aferrado a un hilo de esperanza en su lucha por evitar el descenso de categoría.
Los tinerfeños, sólidos en su rendimiento reciente, no se fían del conjunto nazarí aunque la clasificación y el presupuesto de ambos equipos indiquen lo contrario. Pero así ha de ser. Pese a que los andaluces ocupan la penúltima plaza con sólo 6 victorias y 19 derrotas, su necesidad les hace más peligrosos que nunca. Para Granada, cada partido es ahora una final, y los jugadores entrenados por Txus Vidorreta lo saben bien: un tropiezo ante un rival necesitado puede ser caro en una Liga cada vez más apretada.
El equipo dirigido por Pablo Pin ha vivido una temporada convulsa, marcada por las bajas y los cambios. Lesiones de peso como las de Clavell, Bamforth o Ubal, y salidas como la de Wiley, han obligado a los rojinegros a reinventarse a media campaña. En total, ya son cinco los fichajes con el curso en marcha. Entre ellos destacan Samuel Griffin, base estadounidense recién aterrizado desde Grecia y que ha empezado fuerte, 20 puntos de media y 45,5% en triple), y Riccardo Visconti, ex jugador de la Virtus Bolonia.
A ellos se suman las incorporaciones del ala-pívot Ousmane Ndiaye, cedido por Baskonia, el georgiano Bezhanishvili y el dominicano Omar Silverio, que refuerzan a un equipo que busca, como sea, el equilibrio perdido. La Laguna Tenerife, por su parte, llega al encuentro con la posibilidad de certificar su presencia matemática en los playoff si los resultados acompañan. Lo hará con la ya conocida baja de Fran Guerra y la de Joan Sastre, también con la duda de Lluís Costa, que arrastra molestias físicas.
La hoja de ruta para los aurinegros no cambia: defender con solidez, minimizar las pérdidas de balón, acertar en la selección de tiro y dominar el rebote. Claves que han sido parte esencial de su identidad en una temporada marcada por la regularidad.
Covirán Granada, que suma seis derrotas seguidas, intentará romper su mala racha apelando a su mejor versión fuera de casa, como la que mostró en Girona (52-82) y Lugo (74-92). Pero para lograrlo deberá superar la experiencia y el juego colectivo de un Canarias que quiere seguir luchando por estar en lo más alto de la clasificación ACB.
El duelo se presenta con múltiples focos: el talento emergente de Griffin frente a la experiencia de Huertas, el pulso exterior entre Valtonen y Doornekamp, y la batalla interior donde Rubén Guerrero tratará de marcar territorio ante el MVP Shermadini.
Será, sin duda, un partido que, por historia reciente y necesidad presente, promete emociones fuertes. En La Laguna, los objetivos son distintos, pero las ganas de vencer son iguales.



























































