- Así ha transcurrido la breve carrera baloncestista del nuevo interior aurinegro

Por José Luis Hernández / Fotos: SCSUHUSKIES
Aguere-La Laguna (Tenerife), 10 de julio de 2021

El nuevo jugador del Club Baloncesto Canarias, Sean Smith García, nació en la capital del estado español, Madrid, el 9 de septiembre de 1995. Allí, en las filas del Real Madrid, jugaba su padre, el mítico y espectacular Mike Smith Gibss. Tal era su vistosidad sobre la cancha que su silueta realizando un mate se convirtió en el logotipo de la ACB, pasando a ser un legendario en el baloncesto español. De hecho jugó 23 temporadas repartidas entre Maristas de Málaga, Caja de Ronda (Málaga), Joventut de Badalona, Real Madrid, Caja San Fernando y Lucentum Alicante). Sean Smith, que se autodefinie como «andaluz 100%, mitad malagueño y mitad sevillano», vivió desde los siete a los trece años en Málaga con su madre, Claudia, y su hermana para posteriormente irse a vivir a Sevilla, con su padre, que una vez retirado de la práctica activa del baloncesto estableció su residencia permanente en Andalucía.
Hace seis temporadas el interior canarista preparó las maletas y puso rumbo al país de su padre parar emprender la aventura americana. Tras dos años en un Junior College, Southwest Mississippi, y otros dos cursos en Minnesota defendiendo los colores de los Huskies de St Cloud compitiendo en la segunda división de la competición universitaria (NCAA II), el baloncestista regresó al estado español para fichar por el Leyma Coruña.
Antes, en su última campaña en USA, el ya jugador aurinegro anotó unas cifras apreciables: 13.6 puntos, con un 58% en tiros de dos y un 26% en triples y 76% en libres, 7.5 rebotes, 3.7 tapones y 3.2 asistencias por partido en 30 minutos de media, liderando a los suyos en tapones y siendo elegido mejor jugador defensivo de la NSIC. De ahí, Sean Smith, de 25 años y 204 centímetros, regresó al baloncesto español para iniciar su periplo en la LEB Oro. Tras jugar en A Coruña en la campaña 2019-20 donde promedió 5,1 puntos, 4,7 rebotes y 1 tapón para 9,2 tantos de valoración en los 17,14 minutos que tuvo de pista, el curso pasado mejoró ligeramente sus estadísticas, anotando 6,3 puntos, capturando 5,7 rebotes y colocando 1,2 tapones para una valoración de 11,7 créditos por partido en los 23,7 minutos de media de los que dispuso. Ahora le llega la oportunidad de explotar en la mejor Liga de Europa de la mano del Canarias. Seguro que su capacidad atlética dejará a más de uno con la boca abierta.



























































