La fortaleza de Frankfurt sucumbe ante un La Laguna Tenerife de récord (94-104)

0
133
  • La Laguna Tenerife conquistó la pista del Skyliners Frankfurt (94-104) después de protagonizar una remontada espectacular. Los aurinegros anotaron 73 puntos en la segunda mitad, firmaron un tercer cuarto histórico y se colocaron líderes del Grupo B de la EuroCup.
  • Kyle Guy y Vince Hunter encabezaron una noche para el recuerdo..

José Luis Hernández. Fotos: Eurocup / Dmitrij Zibart .

San Cristóbal de La Laguna-Aguere (Tenerife), 21 de octubre de 2026.

Publicado a las 02.35 GMT.

Vince Hunter, uno de los grandes destacados en Frankfurt. Foto: Eurocup / Dmitrij Zibart.

La fortaleza alemana terminó cayendo. Y lo hizo después de resistir durante veinte minutos a un Canarias que necesitó regresar de los vestuarios para mostrar su verdadero potencial. Lo que parecía una noche complicada para los de amarillo y negro acabó convirtiéndose en una exhibición ofensiva de dimensiones históricas. La Laguna Tenerife derrotó al Skyliners Frankfurt (94-104), conquistó su primera victoria europea a domicilio y regresó de Alemania con el liderato del Grupo B de la EuroCup bajo el brazo.

No fue una conquista sencilla. El conjunto dirigido por Jaka Lakovic tuvo que sobreponerse a sus propios errores, a la intensidad de un adversario que dominó durante la primera mitad y a una desventaja que llegó a alcanzar los dieciséis puntos. Pero cuando La Laguna Tenerife encontró su baloncesto, la resistencia alemana comenzó a desmoronarse.

Los 73 puntos anotados después del descanso, igualando el récord histórico de la competición, resumen la magnitud de una reacción que tuvo en Kyle Guy y Vince Hunter a sus principales protagonistas. Entre ambos sumaron 47 tantos y 52 créditos de valoración, aunque la remontada fue también consecuencia de una notable mejoría colectiva.

La escuadra isleña necesitó demasiado tiempo para entrar verdaderamente en el partido. Su puesta en escena estuvo condicionada por las dificultades para controlar el ritmo, las pérdidas de balón y una defensa que permitió al Frankfurt desenvolverse con excesiva comodidad. Los locales aprovecharon esas circunstancias para construir una ventaja que fue creciendo con el paso de los minutos. Judah Mintz encontraba soluciones en ataque, Till Pape castigaba cerca de la canasta y el conjunto germano se mostraba mucho más sólido en prácticamente todas las facetas del juego.

Ni siquiera los dos triples iniciales de Kyle Guy sirvieron para cambiar una dinámica que favorecía claramente a los del país centroeuropeo. El Canarias consiguió acercarse hasta el 24-22, pero un nuevo parcial alemán volvió a abrir diferencias. La desventaja llegó a ser de dieciséis puntos (41-25), reflejo de los problemas de un equipo que no encontraba continuidad ofensiva ni conseguía imponer su habitual criterio en la circulación del balón.

El 43-31 del descanso dejaba una conclusión evidente: si el Canarias pretendía conquistar Frankfurt, tendría que hacerlo de una manera muy diferente a la mostrada hasta entonces.

Y la respuesta no pudo ser más contundente. El equipo tinerfeño regresó a la pista con otra actitud defensiva, mayor agresividad y una capacidad ofensiva que desbordó por completo a su adversario. La transformación comenzó atrás. El Canarias consiguió dificultar las acciones de Mintz, redujo las facilidades que había concedido durante la primera mitad y comenzó a jugar con una confianza completamente distinta.

El resto lo puso el talento. Guy encontró nuevamente el aro desde el perímetro, Hunter comenzó a dominar en las proximidades de la canasta y los aurinegros fueron acumulando argumentos ofensivos ante un Frankfurt incapaz de detener aquella avalancha. El resultado fue un tercer cuarto extraordinario, con 43 puntos anotados y un parcial de 23-43 que cambió radicalmente el escenario.

En apenas diez minutos, los canaristas pasaron de perder por doce puntos a disponer de ocho de ventaja (66-74). Una diferencia de veinte tantos entre ambos balances que dejaba a los teutones frente a una realidad difícil de imaginar al descanso. La fortaleza que parecía inexpugnable había comenzado a derrumbarse.

Aunque la pareja estadounidense, léase Guy y Hunter, encabezó la remontada, el triunfo no puede explicarse exclusivamente desde sus números. Kyle Guy terminó con 26 puntos, mientras que Vince Hunter aportó otros 21. Su actuación resultó determinante, pero ambos encontraron la colaboración necesaria de un bloque que fue creciendo con el transcurso del encuentro.

Tim Abromaitis volvió a demostrar su importancia en el equilibrio del equipo, aportando soluciones ofensivas y trabajo en ambos lados de la cancha. También resultaron valiosas las contribuciones de Wes Van Beck, Gio Shermadini y Jaime Fernández. Especialmente significativo fue el protagonismo de los jugadores encargados de organizar el ataque. Bruno Fitipaldo, Marcelinho Huertas y el propio Guy acumularon dieciocho asistencias, una muestra de la notable diferencia entre el juego espeso de los primeros veinte minutos y la fluidez exhibida posteriormente.

El reresentativo canario había encontrado la manera de atacar la defensa alemana y, lo que resultó todavía más importante, supo mantener esa eficacia cuando llegó el momento de resolver el encuentro.

La remontada necesitaba todavía un último esfuerzo. Frankfurt, pese al golpe recibido en el tercer periodo, no estaba dispuesto a entregar el partido. Sin embargo, el conjunto lagunero no permitió que los anfitriones recuperaran la iniciativa. Hunter siguió imponiendo su presencia interior, Abromaitis apareció en momentos importantes y la experiencia de los veteranos permitió administrar las diferencias sin renunciar al ataque.

Los aurinegros añadieron otros treinta puntos en el último cuarto, completando una segunda mitad de una productividad ofensiva extraordinaria. El 94-104 definitivo confirmó que el Canarias había sabido transformar un encuentro muy comprometido en una victoria de enorme trascendencia.

Resumen del partido

Galería fotográfica