La expedición tinerfeña afrontó el duelo sin su base estrella, el argentino Dylan Bordón, integrado estos días en la dinámica del primer equipo, La Laguna Tenerife, para reforzar los entrenamientos ante las bajas en la línea exterior. Una ausencia que se dejó sentir en un conjunto isleño que no encontró la continuidad ni el acierto necesarios para poner en aprietos a un Real Madrid que supo exprimir el enorme potencial de su plantilla.
El inicio invitó al optimismo, con los jóvenes de amarillo y negro firmes en el rebote y rentabilizando segundas oportunidades para tomar la delantera (0-4). El entendimiento con Mohamed Sangaré permitió a los laguneros sostener el intercambio inicial (7-9), hasta que Izan Almansa irrumpió con varias acciones de calidad. A partir de ahí, el mayor acierto blanco desde el triple, 4/9 en ese tramo frente al 0/7 aurinegro, propició un contundente parcial de 20-2 que abrió una brecha notable (27-11, minuto 11).
Antes del descanso, el Fundación CB Canarias elevó su rendimiento. El adejero Diego Fernández tomó responsabilidades en ataque, alcanzando los ocho puntos al intermedio, mientras el colectivo ajustaba líneas atrás para recortar diferencias (31-23, min. 20).
Tras el paso por vestuarios, la escuadra tinerfeña amagó con meterse de lleno en el partido gracias a dos triples consecutivos de Xabi López (34-26, 36-29). Sin embargo, el conjunto merengue volvió a golpear desde la línea exterior, aderezando su producción con varias acciones de 2+1. Grinvalds fue el primero en ensanchar la renta, seguido por Almansa y el ruso Emozov, mientras el quinteto de Aguere intentaba, sin éxito, jugar sus cartas.
Ya en el tramo definitivo, ni los lanzamientos de tres de Louis Riga, Prekavicius, Rodríguez ni del debutante Gabriel Hernández bastaron para frenar el empuje rival. Las pérdidas y el desgaste terminaron por diluir las opciones de los canaristas de forzar un final más equilibrado.