El día que murió Franco (20-N) y el Canarias sobrevivía

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  • Hace 50 años, el 20 de noviembre de 1975, España se despertaba con la noticia de la muerte del dictador Francisco Franco. El Canarias, entre cambios de sede y refuerzos deportivos, resistía en tiempos difíciles. Para los de amarillo y negro, sobrevivir al régimen era mucho más que una victoria deportiva: era una prueba de supervivencia histórica.

Por José Luis Hernández. Foto: Archivo José Luis Hernández.

La Laguna-Aguere (Tenerife), 20 de noviembre de 2025.

Actualizado a las 15.50 GMT.

Hoy se cumplen 50 años de la muerte de Francisco Franco. En ese momento, el Canarias estaba presidido por el Padre Adán y atravesaba una etapa de grandes cambios y reorganización dentro del baloncesto español. Tras ser fundado en 1939, al término de la Guerra Civil, el hecho de haber sobrevivido al régimen era una victoria enorme para los de amarillo y negro.

La temporada 1975-76 del Canarias coincidió con una profunda reestructuración de la Segunda División. La Federación Española de Baloncesto decidió crear un grupo único con 18 equipos, de los cuales finalmente compitieron 13. El Canarias fue el único representante canario, mientras que el resto de los equipos isleños descendieron a la Tercera División.

La obligación de jugar en pabellones cubiertos obligó al club a trasladar temporalmente su sede al Real Club Náutico. Este destierro aceleró la construcción de la cancha del Colegio Luther King en La Laguna, inaugurada el 8 de febrero de 1976. Con capacidad para 2.600 espectadores y excelentes instalaciones, la pista fue posible gracias a la colaboración de Pepe Cabrera y del director del colegio, Adolfo García.

En lo deportivo, la plantilla experimentó cambios importantes. Tras la marcha de Jeff Overhouse, llegó el pívot estadounidense Jim Brown, destacado por su capacidad anotadora y defensiva. Además, el equipo cambió de patrocinador, pasando de Canarias Pepsi a Caja Rural, y José Domingo Gómez fue sustituido como presidente por el Padre Adán. Pepe Cabrera reorganizó la plantilla combinando veteranos con jóvenes talentos locales provenientes del nuevo Club Baloncesto Caja Rural, surgido tras la escisión del Real Club Náutico.

Los entrenamientos comenzaron incluso con lámparas de camping gas antes de que la pista del Luther King estuviera completamente terminada.

La competición incluyó equipos como Manresa, Bosco, Mollet, Mataró, Vallehermoso, Obradoiro, Castellar, Universitario, Dicoproga, La Salle, Castilla y Granollers. El Canarias logró victorias importantes tanto en casa como a domicilio, destacando el rendimiento de Jim Brown, y se consolidó en la quinta posición de la liga.

Era el Canarias de la resistencia, un equipo que, deportivamente, no estaba entre los grandes del baloncesto español. Hasta entonces, ni siquiera había participado en la máxima categoría pero haber sobrevivido al régimen franquista, algo que muchas personas y muchos clubes no lograron, era ya de por sí una victoria.