El baloncesto pierde su silbato más legendario: muere Pedro Hernández Cabrera

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  • El mítico árbitro palmero fallece a los 72 años.

Por José Luis Hernández. Fotos: Archivo y Mundo Deportivo.

La Laguna-Aguere (Tenerife), 11 de agosto de 2025.

Actualizado a las 14.53 GMT (Canarias)

El baloncesto FIBA despide a uno de sus grandes referentes arbitrales. Pedro Hernández Cabrera, leyenda indiscutible de las canchas y orgullo de La Palma y Canarias, falleció este lunes a los 72 años, dejando tras de sí un legado que trasciende generaciones.

Su romance con el arbitraje comenzó temprano. A los 17 años ya contaba con licencia nacional, a los 18 debutaba en Segunda División y, apenas un año después, se convertía en el colegiado más joven de la extinta Liga Nacional. Una carrera meteórica que se prolongó durante 13 temporadas en la élite, con cuatro finales de Copa en su historial (1975, 1979, 1981 y 1985) y un adiós de película: un Playoff por el título entre Joventut y Real Madrid en 1985, con solo 32 años.

Pero Pedro no se conformó con brillar en casa. A los 24 ya era árbitro internacional, lo que le llevó a pitar una final de la Copa de Europa en 1981 y a formar parte del equipo arbitral de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 84. La histórica final de España contra Estados Unidos, que dio la plata a los de Antonio Díaz-Miguel, le privó de dirigir el partido decisivo, pero no de dejar huella en el torneo.

Su nombre quedó escrito con letras de oro en la historia del arbitraje: junto a Miguel Betancort, fue el único español nominado al Hall of Fame de la FIBA. Y fuera de las pistas, su compromiso con el deporte canario fue igual de intenso. En los años 90 participó activamente en la creación de la Federación Canaria de Baloncesto y presidió la Federación Insular de La Palma.

Los reconocimientos llegaron uno tras otro: Medalla de Oro de La Palma, Bronce al Mérito Deportivo, Premio Leyenda del Arbitraje de Gigantes del Basket… y, quizás el más especial para él, ver su nombre en el pabellón de la Ciudad Deportiva de Miraflores, inaugurado en su honor el 5 de noviembre de 2022.

Pedro Hernández Cabrera fue mucho más que un árbitro: fue maestro, compañero y ejemplo. Su silbato ya no sonará, pero su legado seguirá marcando el tiempo del baloncesto español. Descanse en paz.