- Con una sólida tradición en el baloncesto lituano, experiencia acumulada en competiciones continentales y una plantilla de alto nivel, el conjunto de Vilnius será el obstáculo de los aurinegros en las semifinales de la Basketball Champions League.
Por José Luis Hernández. Foto: Rytas Vilnius. Creatividad digital: CB Canarias
La Laguna-Aguere (Tenerife), 04 de mayo de 2026.
Publicado a las 15.04 GMT.

Hablar del Rytas Vilnius es hacerlo de un club que ha sabido crecer desde sus raíces hasta consolidarse como uno de los referentes del baloncesto báltico. El próximo rival de La Laguna Tenerife en la Final Four de la Liga de Campeones de Baloncesto llega avalado por una trayectoria que combina historia, desarrollo estructural y competitividad reciente, siendo además el principal aspirante a discutir el dominio del Zalgiris Kaunas en su país.
El origen de la entidad se remonta al BC Statyba, fundado en 1964 bajo el paraguas del Ministerio de la Construcción de la antigua URSS. En aquel contexto, el equipo se abrió paso en una competición exigente liderada por el CSKA de Moscú, alcanzando su mejor registro con un tercer puesto en 1979, mientras contribuía con jugadores al potencial de la selección soviética.
La transformación definitiva llegó en 1997, ya con Lituania independiente, cuando el club fue adquirido por el grupo editorial Lietuvos Rytas. A partir de ahí, la entidad dio un salto cualitativo en su organización, reforzó su cantera —con tres títulos de la Youth BCL— y empezó a ganar protagonismo tanto en el ámbito nacional como en el europeo. Antes de asentarse en la BCL, donde acumula seis participaciones con un balance de 30 victorias y 37 derrotas, el Rytas dejó su huella en torneos de primer nivel. Disputó seis ediciones de la Euroliga y otras seis de la Eurocup, con un total de 273 encuentros, logrando además la ULEB Cup en 2005 y la Eurocup en 2009.
En el panorama doméstico, el conjunto capitalino ha sido uno de los pocos capaces de desafiar al Zalgiris, con el que mantiene una rivalidad directa. Sus títulos ligueros en 2022 y 2024 así lo reflejan. En paralelo, el club compagina sus partidos entre el Jeep Arena, con capacidad para 2.500 espectadores, y el Arena Vilnius, recinto para 10.000 aficionados que ha adoptado distintas denominaciones comerciales en los últimos años.
El crecimiento reciente del equipo lleva la firma de Giedrius Zibenas. El técnico, de 42 años, ha desarrollado buena parte de su carrera fuera de su país, con etapas en Estonia, Dinamarca, Irán, Indonesia o Polonia, además de su vinculación con la selección lituana. Su trabajo al frente del Rytas, culminado con el título liguero y el premio a mejor entrenador de la LKL en 2022, ha sido clave para consolidar el proyecto.
Sobre la cancha, el Rytas presenta un bloque equilibrado y profundo. A su base de internacionales lituanos se suman el alemán Kay Bruhnke y tres jugadores estadounidenses: Jerrick Harding, con pasado en la ACB y 18,8 puntos de media en la BCL; Kenneth Smith, en su segunda etapa en el club; y Jordan Caroline. El núcleo nacional también aporta calidad y experiencia, con nombres como Ignas Sargiunas, Arturas Gudaitis, Simonas Lukosius, Gytis Massiulis, Martynas Echodas y Augustas Marciulionis. Este último ha regresado recientemente tras su etapa en la liga universitaria estadounidense (NCAA) y la G-League, retomando el legado de su padre, Sarunas Marciulionis, figura histórica del baloncesto soviético y pionero en la NBA, con una destacadísima carrera en los Golden State Warriors al lado del ex canarista Tom Tomberte, junto a Aleksander Volkov.



























































