La cita es de las que marcan temporada. La Laguna Tenerife se juega esta tarde el pase a la Final Four de la Basketball Champions League en el tercer y decisivo asalto de cuartos de final ante Galatasaray. El Pabellón Santiago Martín dictará sentencia a partir de las 20:00 horas (Teledeporte y Rtveplay), con una eliminatoria igualada (1-1) y todo por decidir.
El equipo de Txus Vidorreta vuelve a su casa con la intención de hacer valer el factor cancha que se ganó durante el Top 16. Enfrente, un rival de enorme entidad dentro del baloncesto turco y europeo, con un proyecto ambicioso y una plantilla profunda dirigida por Gianmarco Pozzeco, que combina talento, físico y experiencia.
El contexto no admite distracciones. Los dos primeros encuentros ya dejaron claro el equilibrio existente (84-83 en La Laguna y 64-62 en Estambul), y todo apunta a un desenlace en la misma línea: máxima igualdad, posesiones decisivas y detalles que inclinarán la balanza. En ese escenario, el respaldo del Santiago Martín puede resultar determinante, especialmente cuando el partido entre en zonas de máxima exigencia.
Los aurinegros necesitarán sostener el plan desde la defensa para luego atacar con claridad y acierto, una hoja de ruta imprescindible ante un oponente que llega con tiempo de preparación y posibles refuerzos. Galatasaray podría recuperar a Will Cummings, pieza clave en la dirección, ya trabajando con contacto tras su ausencia, así como al pívot Frederik Gillespie, baja en el segundo partido por lesión muscular.
El rival de los baloncestistas aurinegros presenta múltiples focos de peligro: la dirección de Jerome Robinson y el propio Cummings; la capacidad anotadora de Errick McCollum; la calidad de James Palmer; el aporte del bloque nacional turco —Oncel, Tuncer y Yasar—; la amenaza exterior de John Meeks desde el cuatro; el despliegue físico de Fabian White; y la presencia interior de Gillespie.
Con todo, el desafío es de máxima exigencia para un La Laguna Tenerife que apelará a su identidad competitiva y al empuje de la Fiebre Amarilla para mantenerse firme en un duelo que exigirá resistencia física, fortaleza mental y precisión táctica. En juego, una plaza para la Final Four de Badalona. Una noche grande que no admite margen de error.