- Los aurinegros visitan a los verdinegros en una pista, históricamente, complicada y donde esta temporada sólo ha ganado el Real Madrid.
Por José Luis Hernández. Fotos: ACB Photo-E. Cobos.
La Laguna-Aguere (Tenerife), 02 de enero de 2026.
Actualizado a las 16.22 GMT.

Arranca el año 2026 y La Laguna Tenerife se enfrenta a un reto de máxima exigencia. Este sábado visita al Joventut en el Olímpic de Badalona (17:00 hora canaria | SuperBasket Canarias Radio en directo desde Badalona), una cancha histórica que no perdona y donde sólo el Real Madrid ha logrado salir vencedor esta temporada. Para pelear por la victoria, los aurinegros necesitarán un partido casi perfecto.
La Penya, séptima con un balance de ocho victorias y cinco derrotas es un rival directo de los hombres de amarillo y negro, jugando además con confianza: 5/1 en casa, invicto desde el 9 de noviembre y con un juego colectivo que combina oficio y juventud. Los laguneros, cuartos con 9 victorias y 3 derrotas, no se amilanan, pero saben que la estadística histórica pesa: solo han ganado 4 de 25 visitas a Badalona.
Más allá de los números, el plan de Txus Vidorreta es claro: imponer solidez atrás y después desplegar el ataque característico del equipo tinerfeño. Un reto aún mayor tras disputar tres partidos en seis días, con la emoción todavía caliente del derbi perdido por la mínima (70-71) y la victoria frente al Covirán Granada (80-75).
En lo físico, Joan Sastre sigue pendiente tras un proceso vírico, mientras que en la Penya la principal duda es Ricky Rubio, que se ha perdido los últimos encuentros por lesión. Su presencia ante los aurinegros sería un salto cualitativo para los verdinegros, que también se apoyan en Guillem Vives y Lude Hakanson, muy efectivos desde el lanzamiento triple. Además, veteranos como Adam Hanga, anotadores como Cameron Hunt, la potencia de Kraag y Allen, y la clase desplegada por Tomic y Birgander completan una plantilla con soluciones en todas las áreas.
Para La Laguna Tenerife, la receta es clara: defensa férrea, acierto en ataque, control de pérdidas y pelea sin descanso en cada rebote y balón dividido. Todo será decisivo en un partido que se presenta como un auténtico examen de altura para empezar el año con fuerza.



























































