La Laguna Tenerife desató la tormenta perfecta sobre Lugo, con las extraordinarias aportaciones de su ‘Tridente de Oro’, léase Marcelinho Huertas, que regresó tras dos partidos fuera, Gio Shermadini y Aaron Doornekamp. El conjunto aurinegro volvió a sumar una victoria lejos de casa este sábado tras imponerse con autoridad al Río Breogán (96-108), en un duelo marcado por el altísimo nivel ofensivo de los hombres dirigidos por Txus Vidorreta y, en especial, por el impacto del pívot georgiano (18 puntos, 10 rebotes y 34 de valoración) y del ala-pívot canadiense, letal desde el perímetro (20 puntos y seis triples).
Desde el salto inicial quedó claro que La Laguna Tenerife había salido dispuesto a mandar. Su acierto exterior fue demoledor en un primer cuarto en el que el Breogán, tan dependiente habitualmente del tiro de tres, no encontró el aro desde más allá de la línea de 6,75 metros. Todo lo contrario que el cuadro isleño, que firmó un inicio casi inmaculado, rozando el 90% de efectividad y sumando seis triples en apenas diez minutos.
El tempranero tiempo muerto de Luis Casimiro, con 7-20 en el marcador, no logró frenar la avalancha amarilla y negra. La Laguna Tenerife mantuvo un ritmo anotador muy alto y castigó una y otra vez los desajustes defensivos locales, cerrando el primer acto con una ventaja sólida.
El Breogán reaccionó gracias a la entrada de Dominik Mavra, que aportó mayor fluidez y energía al ataque gallego. Los lucenses encontraron mejores sensaciones ofensivas, pero la escuadra aurinegra supo gestionar el momento con la dirección de Fitipaldo y la fiabilidad interior de Shermadini, llegando al descanso con una renta todavía cómoda (51-59).
Tras el paso por vestuarios llegó el tramo que terminó de inclinar el choque. El juego colectivo del Canarias, apoyado por los integrantes de la Fiebre Amarilla desplazados desde Tenerife, brilló con luz propia y el balón circuló con paciencia hasta encontrar tiros liberados. Doornekamp castigó dos veces desde el perímetro y Marcelinho Huertas añadió otro triple desde la esquina tras una gran acción coral, estirando la diferencia hasta el 55-72. Casimiro volvió a detener el partido, buscando una reacción desde la defensa.
El Breogán tuvo opciones de engancharse, incluso logró bajar momentáneamente la barrera psicológica de los diez puntos (71-79), pero los detalles volvieron a caer del lado lagunero. Una técnica señalada a Francis Alonso al final del tercer cuarto y dos nuevos triples, obra de Fitipaldo y Doornekamp, sofocaron cualquier intento de los gallegos por acercarse peligrosamente a los de Aguere y dejaron el encuentro prácticamente decidido (73-88).
En el último cuarto, el Canarias gestionó su ventaja con oficio, que llegó a ser de 22 puntos, y mantuvo el pulso anotador hasta cerrar una victoria convincente en el Pazo Provincial dos Deportes ante 5.259 espectadores, reafirmando su potencial ofensivo y reencontrándose con el triunfo en una cancha siempre exigente. La tormenta perfecta es aurinegra.