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El Santiago Martín despertó ayer con aire de reencuentro. Tras tres meses sin baloncesto, La Laguna Tenerife abrió sus puertas para fundirse de nuevo con su afición en una jornada que mezcló entrenamiento, diversión y cercanía.
Por José Luis Hernández. Fotos: CB Canarias- E. Cobos.
Aguere-La Laguna (Tenerife), 14 de septiembre de 2025.
Actualizado a las 15.25 GMT.

Ayer no fue un día cualquiera en el Santiago Martín. Noventa y un días después de su última cita, La Laguna Tenerife volvió a verse las caras con su gente, con la Fiebre Amarilla, en un entrenamiento de puertas abiertas que, un año más, confirmó su condición de tradición en la pretemporada aurinegra. La respuesta fue masiva: ambiente familiar, sonrisas y un deseo compartido de baloncesto que llenó las gradas del recinto lagunero.
El evento, gratuito y pensado para todos los públicos, ofreció la primera oportunidad de ver en acción a los nuevos fichajes: Wes Van Beck, Héctor Alderete y Dylan Bordón. El público, curioso y expectante, pudo seguir de cerca sus primeros pasos con la camiseta aurinegra. Faltaron Rokas Giedraitis y Gio Shermadini, todavía comprometidos con sus selecciones en el Eurobasket.
La mañana tuvo, eso sí, un matiz especial: la ausencia de Txus Vidorreta por motivos familiares. Sin embargo, la sesión no perdió chispa. Marcelinho Huertas y Fran Guerra, liberados de carga de trabajo, se animaron a ejercer de árbitros en un cinco contra cinco lleno de bromas y complicidad, que arrancó las carcajadas y aplausos de la grada. El broche llegó al final, cuando la frontera entre afición y plantilla se borró por completo. Fotos, autógrafos, abrazos y decenas de niños compartiendo cancha con sus ídolos transformaron el pabellón en una fiesta aurinegra. Una manera de sentir, más que de ver, el comienzo de un curso ilusionante.
La cuenta atrás ya está en marcha. El estreno oficial será el próximo 27 de septiembre, en Málaga, ante el Real Madrid, en las semifinales de la Supercopa Endesa (Martín Carpena, 20:00 hora canaria | SuperBasket Canarias Radio en directo). Hasta entonces, el recuerdo de este reencuentro quedará como el mejor anticipo posible.

















































































