La dupla de oro lidera la victoria canarista ante el Morabanc (96-84)

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  • La fortaleza del Canarias, que no el Tenerife, en casa continúa intacta, gracias a una gran racha que lo mantiene en la segunda posición a una sola victoria del líder, Real Madrid.
  • El armador brasileño (16+2+11) y el pívot georgiano (22+10+4) acaban con la resistencia del equipo andorrano.

Por José Luis Hernández – Fotos: ACB Photo-E. Cobos

La Laguna-Aguere (Tenerife), 23 de marzo de 2025.

Actualizado a las 16.10 GMT

El Pabellón Santiago Martín respiraba expectación después de veinte días sin un partido del Canarias. La Laguna Tenerife, vestido de orgullo amarillo y negro, salió al combate con la convicción de siempre, pero también con la sombra de las ausencias pesando sobre sus hombros. La falta de Bruno Fitipaldo y Fran Guerra se notaba en la piel del equipo, pero allí estaba el alma de siempre: Marcelinho Huertas y Gio Shermadini, La Magia y Sherminator, dispuestos a escribir otra página de gloria.

David Krämer, chispeante en el arranque, abrió fuego desde el exterior, mientras Shermadini sellaba el territorio bajo el aro. Huertas tejía jugadas con la precisión de siempre, guiando a sus compañeros hacia la canasta rival. Enfrente, un Morabanc Andorra desafiante intentaba romper el ritmo a través de Okoye, el único capaz de anotar con puntos tempraneros. El marcador reflejaba un 14-9 que parecía consolidarse, pero el juego de rotaciones enfrió la inspiración tinerfeña, y la ventaja, que llegó a ser de nueve puntos, se desvaneció (24-20).

El segundo cuarto trajo consigo la reacción andorrana. Harding, Evans y Okoye apretaron los dientes, y el gigante Dos Anjos reforzó la pintura. La Laguna Tenerife, de pronto, parecía perdido en un laberinto sin salida, tropezando con su propia inconsistencia. Un parcial visitante de 0-9 devolvió el equilibrio al marcador (35-35). Vidorreta, sabio en batallas, decidió que era momento de volver a lo esencial. Huertas y Shermadini regresaron a la pista, y con ellos, la brújula local se alineó de nuevo al norte. Pese a los intentos de Harding y Evans por invertir el destino, el Canarias se aferró al orgullo y se marchó al descanso con la incomodidad de estar tres puntos abajo (47-50).

La segunda mitad comenzó marcada por el ímpetu de los de Aguere. Los tinerfeños firmaron un parcial de 14-2 en apenas tres minutos y devolvieron la esperanza a La Fiebre Amarilla (61-52). El pabellón vibraba al son del esfuerzo compartido, pero el Morabanc Andorra se negó a rendirse. Lammers y Chougkaz silenciaron la alegría con canastas oportunas, y el tercer cuarto se cerró con el marcador apretado (70-69).

Y entonces llegó el desenlace, ese último cuarto donde los héroes se forjan y los valientes se agigantan. Huertas, como un verdadero arquitecto de sueños, hilvanó seis puntos consecutivos que hicieron temblar a los rivales (83-71). Scrubb, preciso y elegante, añadió dos puntos más que sellaron el destino del choque (85-71). La resistencia andorrana se desmoronó ante la certeza de lo inevitable, y los aurinegros alzaron los brazos en señal de victoria.

El triunfo (96-84) reafirma la solidez de un La Laguna Tenerife indomable en casa, segundo en la clasificación de la Liga Endesa, siempre al acecho del poderoso Real Madrid.

Ficha técnica

96. La Laguna Tenerife (24+23+23+26). Huertas (16), Kramer (14), Scrubb (11), Doornekamp (9), Shermadini (22) –inicial-, Costa (6), Kostadinov (-), Fernández (7), Sastre (3) y Abromaitis (8).

84. Morabanc Andorra (20+30+19+15): Evans (10), Harding (22), Okoye (13), Doumbouya (5), Lammers (7) –inicial-, Luz (3), Ortega (-), Dos Anjos (12), Kuric (2) y Chougkaz (10)

Arbitros: Pérez Pizarro, Fernández y Merino. Señalaron técnica al banquillo del Morabanc Andorra (min.34).

Incidencias: Partido disputado en el pabellón de los Deportes Santiago Martin, ante 4.923 aficionados.

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