- El equipo lagunero será cabeza de serie en el sorteo de la Copa del Rey que se celebrará este próximo martes.
Por José Luis Hernández– Fotos: ACB Photo-E. Cobos
La Laguna-Aguere (Tenerife), 18 de enero de 2025.
Actualizado a las 22.35 GMT

El pabellón Santiago Martín vivió este sábado una noche de gloria, donde el equipo local, el Canarias, selló una victoria contundente frente al Bàsquet Girona por 100-80, asegurándose un puesto de privilegio como cabeza de serie en la próxima edición de la Copa del Rey, que teñirá de baloncesto Gran Canaria del 16 al 19 de febrero.
El encuentro fue una pugna reñida, en la que Girona demostró su valía y resistencia, manteniendo el pulso al ritmo intenso que proponían los aurinegros. Sin embargo, el ímpetu visitante se fue desvaneciendo en el segundo tiempo, donde los baloncestistas dirigidos por Txus Vidorreta desplegaron su mejor versión con una regularidad encomiable. Entre los nombres propios de la jornada, brilló con luz propia Gio Shermadini. El internacional georgiano se erigió como amo y señor del juego interior, dominando los tableros con autoridad, sumando puntos y rebotes en un despliegue que encandiló a la Fiebre Amarilla. También hubo un momento especial para Jaime Fernández, quien, tras casi un año alejado de las pistas por una lesión de rodilla, volvió a pisar el parqué. Fueron poco más de cuatro minutos, pero los suficientes para dejar destellos del talento que tanto se añoraba.
La primera mitad estuvo marcada por un intercambio constante de golpes entre ambos equipos. El equilibrio imperaba en el marcador, como si la cancha se convirtiera en un escenario donde cada ataque encontraba una réplica precisa. Cuando La Laguna Tenerife anotaba bajo el aro, Girona respondía con triples certeros. Cuando los de amarillo y negro hilaban un par de jugadas rápidas, los de Mocho Fernández recuperaban terreno.
Ese toma y daca comenzó a decantarse en el tramo final del primer cuarto. Una ráfaga de ataques acertados permitió al Canarias abrir una pequeña brecha de seis puntos (23-17), aunque los visitantes lograron reducirla a cuatro al cierre del parcial (23-19). La historia del partido, sin embargo, apenas comenzaba a escribirse.



























































