- Después de 37 años, Germán González ve cómo su récord de máximo anotador histórico del CB Canarias es superado. Pero para él, lo más importante siempre fue emocionar al público dentro de la pista.
Por José Luis Hernández. Fotos: Cedidas-Miqui Forniés.
La Laguna-Aguere (Tenerife), 08 de marzo de 2026.
Publicado a las 18.30 GMT

Después de toda una era, Germán González ha visto cómo su récord de máximo anotador histórico del Club Baloncesto Canarias quedaba superado por Gio Shermadini. Pero, más allá de los números, el exjugador aurinegro comparte en exclusiva para SuperBasket Canarias sus emociones y reflexiones sobre lo que realmente significaba este hito y cada canasta: la pasión, la conexión con el público y la emoción que nunca quiso perder.
«Se acabó el récord. Ayer, cuando estaba viendo la televisión, pues cuando dijeron que Shermadini era historia, pensé, ostras, es cierto, he estado 37 años siendo historia. Porque he tenido ese récord que nunca le he dado demasiada importancia, ¿no? Y después, dándole vueltas al tema de los puntos, de que era anotador y tal, me puse a pensar y pensé que sí, que me gustaba meter puntos siempre, en toda mi carrera, pues porque de alguna manera quería ser el mejor o quería ayudar a que mi equipo fuera el mejor. Pero subyacía algo más profundo, ¿no? Realmente, lo que me gustaba y lo que siempre me ha gustado es emocionar. Yo creo que cuando metes una canasta emocionas al público, ¿no? Y creo que esa es la parte más bonita, ¿no? Emocionas en positivo o en negativo cuando son la gente, el público es el contrario, pero siempre emocionas. Y creo, sinceramente, creo que para el canarista, para la gente de Canarias, el referente de anotador, el referente de máximo anotador tiene que ser alguien que esté dentro de la pista, no alguien que haga 40 años que está retirado. Las personas que nacieron cuando yo me retiré y que no me conocieron, necesitan tener a ese referente anotador viéndolo, no alguien retirado como te digo, hace 40 años. En fin, son reflexiones pero bueno, que quizá era el momento de hacerlas».
Ayer, Gio Shermadini hizo historia al superar los puntos que González había acumulado con la camiseta amarilla y negra, pero el legado del exjugador sigue más vivo que nunca. Sus palabras reflejan que ser el máximo anotador nunca fue solo una cuestión de cifras: “lo que me gustaba y lo que siempre me ha gustado es emocionar”. Cada canasta, cada minuto dentro de la pista, era una manera de conectar con la afición y dejar huella en la memoria colectiva de los canaristas.
Ya sin contar este récord que acaba de ceder, Germán sigue atesorando dos últimos logros que son su sello personal. Por un lado, sigue siendo el jugador que más minutos ha disputado con el CB Canarias en la Liga ACB, con un total de 6.087; por otro, sigue siendo uno de los baloncestistas que, sobre la cancha, más corazones robó con su juego, un hito emocional.
Hoy, la historia de los récords y de las emociones se entrelaza con la del club amarillo y negro. La huella de Germán González sigue siendo un faro de inspiración para todas las generaciones porque los números pueden ser superados, pero la emoción, la pasión y la conexión con la afición, con la Fiebre Amarilla, son eternas.



























































