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El escolta estadounidense dejó claras durante su presentación las razones de su regreso a La Laguna Tenerife, su renovada relación con el baloncesto y una ambición que permanece intacta: volver para ganar.
Por José Luis Hernández. Fotos: CB Canarias / E. Cobos.
La Laguna-Aguere (Tenerife), 01 de septiembre de 2026.
Publicado a las 05.52 GMT.

Kyle Guy fue presentado como jugador de La Laguna Tenerife en el inicio de su segunda etapa como aurinegro, un regreso que llega después de dieciocho meses alejado de las pistas y con una perspectiva muy distinta a la de su anterior paso por la isla. El estadounidense habló de su vínculo con el club, de la importancia de regresar acompañado por su familia, de las razones que le llevaron a detener su carrera, de sus primeras sensaciones con Jaka Lakovic y de un objetivo que repitió con claridad durante su comparecencia: ha vuelto para ganar.
Cerrar el círculo
«Sí, es como cerrar el círculo. Estoy muy agradecido de que Nico (Richotti) y yo mantuviéramos el contacto y de que él siguiera pendiente de mí. No es fácil que un equipo apueste por alguien que ha estado dieciocho meses alejado del baloncesto, así que estoy muy agradecido de estar aquí. Y todavía me debe aquel café en Orlando. Pero fui muy honesto, siempre lo soy, y dejé claro que el único lugar, o el lugar en el que más quería jugar, era aquí. Sé que resulta fácil decirlo, pero que conseguir que ocurra es realmente complicado. Supongo que simplemente he tenido mucha suerte y soy muy afortunado de que todo haya salido bien.»
«Estoy enormemente ilusionado por estar aquí y muy contento de que tomáramos aquel café y de que todo el mundo cumpliera su palabra e intentara hacer posible mi regreso.»
El vínculo especial de Kyle Guy con la isla
«Sí. En primer lugar, es difícil no enamorarse de este lugar. Me encanta la afición, me encanta la comunidad. La situación que se da en este equipo es muy poco habitual, porque consigue mantener a sus jugadores durante mucho tiempo. Normalmente, en otros lugares, la gente cambia de equipo con mucha mayor rapidez. Aquí hay jugadores que llevan muchos, muchos años, y eso habla muy bien del equipo y de la organización.»
«Siempre supe que quería jugar en España desde mi primer año aquí, cuando estuve en la Penya. Entonces tuve claro que España era, sin duda, mi lugar preferido para jugar. Además, Tenerife me dio una segunda oportunidad cuando las cosas no funcionaron para mí en el Panathinaikos. Me enamoré de este lugar y ocupa un sitio muy especial en mi corazón. Estoy deseando demostrarles lo mucho que esto significa para mí y toda la pasión y el fuego que siento por la isla.»
La importancia de regresar junto a su familia
«Sí, bueno, como decía, estoy muy feliz de estar aquí. Creo que una de las razones por las que he regresado tiene que ver con la palabra «familia». La familia significa algo especial aquí. Para mí fue difícil no tener a mi familia conmigo la primera vez que estuve aquí. Ahora que he vuelto, ellos han venido conmigo y ya se están enamorando de este lugar de la misma manera que me ocurrió a mí. La adaptación está siendo muy sencilla para ellos. Están muy ilusionados, igual que yo.»
«En cuanto al baloncesto, vamos a ser un buen equipo y vamos a dejarnos el corazón en la pista todos los días. Eso es lo que más ganas tengo de demostrarles: la pasión y el coraje con los que vamos a jugar.
Un Kyle Guy más maduro y completo
«Tengo la plena confianza de que soy mejor jugador que la última vez que estuve aquí. El tiempo que he pasado sin jugar me ha resultado muy útil y me ha ayudado mucho. Siento que he aprendido muchísimo al poder observar el baloncesto desde una perspectiva diferente. Creo que ahora soy mejor pasador, mucho mejor defensor y, en general, un jugador más maduro que entonces.»
«La intensidad seguirá siendo la misma. El fuego también seguirá siendo el mismo y trataré de no hablar con los árbitros. Me considero un ganador y me enorgullezco de serlo. Evidentemente, perderemos algunos partidos, pero he venido aquí para ganar y espero que así sea.»
Lakovic y un nuevo nivel de exigencia
«Sí, sí. Disfruté mucho de la conversación telefónica que mantuvimos cuando estaba pensando en firmar aquí. Solo puedes confiar en la palabra de una persona y, hasta ahora, él ha sido exactamente como me dijo que sería durante aquella conversación. Estoy disfrutando muchísimo de los entrenamientos y de la nueva intensidad y el nivel de exigencia que ha establecido, y que nosotros hemos intentado seguir.»
«Al menos a mí me ha sorprendido un poco. Le gusta divertirse y sonreír en la cancha. Hacemos competiciones en las que, si ganamos nosotros, gana el equipo y son los entrenadores quienes tienen que correr. Tenemos una buena química de equipo. Él establece un determinado nivel de exigencia, algo que valoro mucho, y nosotros vamos a intentar estar a la altura.»
Dieciocho meses que cambiaron su relación con el baloncesto
«No vivo arrepintiéndome de las cosas. No cambiaría nada si volviera a tener esa oportunidad. Sinceramente, lo necesitaba. Necesitaba ese descanso. Estaban sucediendo muchas cosas en mi familia y, mentalmente, no estaba enamorado del baloncesto. Lo amaba, y siempre lo amaré, pero en aquel momento no estaba enamorado del baloncesto y necesitaba un descanso.»
«El año que pasé entrenando en Virginia fue magnífico. Después, durante los seis meses siguientes, cuando estuve en Nevada, intentaba decidir si iba a volver a jugar o no. Allí me proporcionaron un lugar en el que pude aclarar las cosas. Creo que esos dieciocho meses han sido lo mejor que le ha ocurrido a mi carrera como jugador. Ahora existe una nueva pasión y un nuevo fuego. He regresado sin dar nada por sentado y, como dije antes, con una perspectiva diferente y siendo un jugador más maduro.»
«No cambiaría nada de mi vida. Soy muy afortunado. Fue una situación desafortunada. Evidentemente, me habría gustado poder jugar aquí durante esos dieciocho meses, pero, como he dicho, no vivo arrepintiéndome de las cosas.»
Belgrado, el nacimiento de Jones y un recuerdo imborrable
«Sí, lo recuerdo con absoluta claridad. Lo recuerdo muy bien. Evidentemente, queríamos ganar el campeonato y no lo conseguimos, así que ya estaba un poco disgustado por eso. En cuanto regresamos al vestuario, vi las fotografías de mi segundo hijo, Jones, y comencé a llorar inmediatamente. El equipo y Txus, en aquel momento, se portaron de manera extraordinaria y se aseguraron de que me sintiera querido e importante durante aquella situación. El equipo me mandó de regreso a casa justo después del partido. Forma parte del trabajo. Quería ganar un campeonato y regresar a casa. No conseguimos alcanzar ese objetivo, pero cuando llegué a casa recibí un premio todavía mejor. Por tanto, todos son buenos recuerdos.»
Un regreso con un objetivo claro ganar títulos
KYLE GUY:
«Ahora vamos a jugar con un estilo un poco diferente. Es un equipo distinto, aunque hay muchas caras conocidas para mí. Como he dicho, he venido aquí para ganar. Siempre digo la verdad; Nico puede confirmarlo. Intento ser lo más honesto posible en todo momento. Creo que vamos a ganar muchos partidos y he venido aquí para conquistar títulos. Todavía no he ganado ningún título en Europa y quiero conseguirlo. Creo que tenemos el equipo necesario para hacerlo. Solo tenemos que ser fieles a nosotros mismos y continuar trabajando todos los días.»































































