Sin respiro: La Laguna Tenerife se mide a un Girona incómodo en medio del desgaste

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Bruno Fitipaldo en el partido disputado en Girona/ACB Photo-Sergi Gerones
  • El Canarias no tiene margen para bajar el ritmo. Tras seis días fuera de casa y con el decisivo duelo ante el Galatasaray S.K. basketball en el horizonte, el equipo aurinegro afronta esta tarde un partido que va mucho más allá del rival: gestionar el desgaste sin perder competitividad.

Por José Luis Hernández. Fotos: ACB Photo-Sergi Geronés

La Laguna-Aguere (Tenerife), 11 de abril de 2026.

Publicado a las 16.43 GMT.

La Laguna Tenerife no se detiene. Apenas aterrizados tras un exigente periplo que les llevó por Lleida y Estambul durante seis días, los aurinegros vuelven a activar el modo competición para afrontar esta tarde (19:00 hora canaria) un duelo que exige mucho más que baloncesto.

Porque el verdadero desafío no está sólo en el rival, sino en el contexto. El calendario no da tregua y, en el horizonte inmediato, aparece el decisivo tercer partido de cuartos de final de la BCL ante el Galatasaray. Una cita que condiciona inevitablemente la gestión física y mental del equipo.

En ese escenario emerge un partido trampa. El Girona llega a la Isla en uno de los mejores momentos de su corta trayectoria en la élite. Décimo clasificado, con un balance de 12 victorias y 13 derrotas, el conjunto catalán mantiene vivas sus opciones de engancharse a la lucha por el playoff por el título de la Liga Endesa, situado a sólo tres triunfos. Su crecimiento es evidente y su perfil, incómodo: un equipo sólido en el rebote, con capacidad para generar juego colectivo y múltiples focos de anotación.

Eso sí, el cuadro gerundense aterriza en Tenerife condicionado por varias ausencias importantes. Maxi Fjellerup continúa fuera a largo plazo y Juan Fernández sigue sin recuperarse de sus problemas físicos. A ello se suma la duda de Maric, que arrastra molestias en la espalda y no ha podido entrenar con normalidad. Pese a ello, el Girona presenta argumentos suficientes para exigir al máximo. La dirección de Otis Livingston, el acierto exterior de jugadores como Busquets, Sergi Martínez, Hughes o Susinskas, así como la presencia interior de Geben, convierten al conjunto visitante en un rival capaz de competir en distintos registros.

La consistencia defensiva, el control del ritmo y la eficacia ofensiva serán fundamentales para sostener al equipo amarillo y negro en un contexto de desgaste evidente. Más aún ante un rival que sabe aprovechar los errores y que llega sin la presión que sí acompaña a los aurinegros en el horizonte europeo. Porque este tipo de partidos dicen mucho más de lo que parece, no por el rival (que también), sino por el momento. Competir, mantener la concentración y sostener el nivel durante los 40 minutos en medio de la carga de partidos es, ahora mismo, el verdadero examen de un Canarias que busca seguir dando pasos firmes en una temporada exigente.