Krämer lidera la última victoria del año (83-92)

0
481
  • El jugador teutón de La Laguna Tenerife se fue hasta los 30 puntos.

Por José Luis Hernández– Fotos: ACB Photo-Daniel Catalán

La Laguna-Aguere (Tenerife), 28 de diciembre de 2024.

Actualizado a las 22.20 GMT

Guerra y Huertas volvieron a brillar, esta vez en Andorra/ACB Photo-Daniel Catalán

David Krämer, alero alemán del Canarias, brilló con luz propia este sábado en Andorra, donde sus 30 puntos, 23 de ellos en una primera parte magistral, sellaron el noveno triunfo de los tinerfeños en la Liga Endesa (83-92). Su actuación, implacable como un reloj de precisión, marcó el ritmo de un partido que dejó a los locales sin respuestas.

El jugador nacido en Myjava (Eslovaquia) pero de nacionalidad germana, desató una auténtica tormenta ofensiva en los dos primeros cuartos, anotando 6 de 9 triples que cayeron como auténticos martillazos sobre la canasta del MoraBanc Andorra. Krämer, con cada lanzamiento, parecía dibujar un mapa del partido que solo él entendía, dejando a los de Natxo Lezkano atrapados en un laberinto sin salida.

Los laguneros no sólo reafirmaron su condición de (casi) invictos en el Principado de Andorra, donde no pierden desde el año 2017 en un escenario que parece estar bajo su hechizo, sino que contaron además con las manos seguras de Marcelinho Huertas, quien sumó 19 puntos con maestría, y el empuje incansable del canario Fran Guerra, que aportó otros 15 tantos.

Para los locales, el Polideportivo de Andorra se convirtió en una caja de ecos de derrotas, acumulando su cuarta caída consecutiva. Mientras la escuadra entrenada por Txus Vidorreta se alejaba con otra victoria, el marcador final dejó claro que, en esa noche, el tiempo y el juego perteneció a Krämer y a sus compañeros.

Las apariciones del armador Marcelinho Huertas y del alero David Krämer en el primer cuarto fueron como un inesperado cambio de viento que revitalizó a La Laguna Tenerife. Hasta entonces, el MoraBanc Andorra había dictado el ritmo con transiciones rápidas y ataques incisivos, alcanzando un 11-7 que parecía marcar la pauta del juego. Fue entonces cuando Huertas, con la elegancia que le caracteriza, encadenó seis puntos consecutivos que quebraron la confianza inicial de los locales.

Apenas el público andorrano asimilaba el impacto, Krämer desató una tormenta propia. El alero alemán se adueñó del balón y del momento, anotando 12 puntos consecutivos con una precisión que desarmó cualquier intento de resistencia de los del Principado. Cada uno de sus tiros perforó la canasta rival como si estuviera siguiendo un guion invisible. Al cierre del primer acto, el marcador reflejaba un 18-25, y Krämer, junto a un Huertas igualmente inspirado, había cambiado por completo la narrativa del encuentro.

El segundo cuarto mantuvo el dominio aurinegro. Krämer, convertido en un martillo pilón que golpeaba sin descanso, anotó su cuarto triple de siete intentos, llevando su cuenta personal a 17 puntos. Las gradas de la Bombonera comenzaron a llenarse de un murmullo de desconcierto, mientras las diferencias en el marcador se ampliaban a un +13 favorable a los isleños, con un amenazante 29-42 a poco más de cuatro minutos para el descanso.

Por su parte, MoraBanc Andorra intentaba reencontrarse en el caos, pero la canasta parecía haberse convertido en una quimera inalcanzable para los hombres dirigidos por Natxo Lezcano. Mientras tanto, David Krämer siguió a lo suyo, sumando dos triples consecutivos más. El canarista cerró la primera mitad con 23 puntos de los 48 de su equipo, una actuación que resonaba como un eco de grandeza en el Poliesportiu D’Andorra.

Sin embargo, justo cuando todo parecía muy encaminado para los de Aguere, los locales encontraron un destello de esperanza. Un triple del ex canarista Ferran Bassas encendió la chispa, y a este le siguieron las contribuciones de Harding, Chougkaz y Kyle Kuric, que con su precisión desde el perímetro redujo la brecha. Un parcial de 13-2 devolvió la vida al MoraBanc y congeló la confianza de los tinerfeños. El segundo cuarto culminó con un 44-50, dejando al partido en un delicado equilibrio. Krämer había superado su mejor marca personal en la ACB, pero la sensación en el aire era que la batalla acababa de comenzar.

El tercer cuarto arrancó con un destello de energía. Jerrick Harding, como si hubiera encontrado una grieta en la fortaleza rival, conectó un triple que hizo vibrar las gradas y dejó el marcador en un apretado 47-50. Pero, como era de esperar, La Laguna Tenerife no tardó en responder. Liderados por Marcelinho Huertas y Aaron Doornekamp, los de amarillo y negro encadenaron un parcial de 1-8, imponiendo su estilo para estirar la ventaja a ocho puntos 50-58.

Los locales, sin embargo, no estaban dispuestos a rendirse tan fácilmente. Dos triples consecutivos de Nikola Radicevic y otro de Chougkaz inyectaron vida al MoraBanc, reduciendo la diferencia a un inquietante 59-62. Aaron Doornekamp, siempre preciso, encestó un triple desde la esquina que devolvió el aliento a los del Santiago Martín. Fue entonces, a 2:35 del final del periodo, cuando Krämer regresó a la pista. Como si nunca hubiera dejado el juego, el alemán anotó con una calma casi insultante, aunque su acierto fue rápidamente contrarrestado por un triple del siempre peligroso Kyle Kuric.

Un giro inesperado vino cuando Fran Guerra cometió una antideportiva, un momento que el MoraBanc aprovechó para acercarse peligrosamente al Canarias, colocando el marcador en 66-67. Pero Krämer, con el temple de un veterano, tomó las riendas nuevamente, devolviendo la compostura a su equipo. En los últimos instantes del cuarto, Bruno Fitipaldo desde la línea de tiros libres y un rebote ofensivo transformado en canasta por Abromaitis ampliaron la distancia a 66-72.

El último cuarto se convirtió en un pulso entre la persistencia del MoraBanc y el liderazgo de Marcelinho Huertas. Cada vez que los locales amenazaban con acercarse, Huertas aparecía con un triple que desarmaba sus esfuerzos. Primero con el marcador en 68-72 y más tarde en un momento crítico, cuando MoraBanc había reducido la diferencia a sólo tres puntos (79-82). La sentencia aurinegra llegó con una técnica a Natxo Lezkano, que permitió a Huertas sumar un tiro libre, seguido de una canasta de Fran Guerra. El marcador subió a 79-88, mientras el último golpe lo rubricaba Aaron Doornekamp, encestando desde la larga distancia para sellar un parcial de 0-8. La Laguna Tenerife consolidaba así una victoria sólida, su novena en esta temporada.

Ficha técnica. MoraBanc Andorra, 83 – La Laguna, 92

83 – MoraBanc Andorra (18+26+22+17): Radicevic (13), Harding (12), ‘Chumi’ Ortega (3), Chougkaz (12) y Lammers (16) -cinco inicial-; Ferran Bassas (6), Okoye (4), Doumbouya (9), Dos Anjos (2), Kuric (6) y ‘Tunde’ (-).
92 – La Laguna Tenerife (25+25+22+20): Fitipaldo (7), Thomas Scrubb (3), Krämer (30), Doornekamp (10) y Fran Guerra (15) -cinco inicial-; Marcelinho Huertas (19), Shermadini (-), Joan Sastre (-), Abromaitis (8) y Ilimane Diop (-).
Árbitros: Rafael Serrano, Vicente Martínez y Fabio Fernández. Sin eliminados.
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 13 de la Liga Endesa disputado en el Polideportivo de Andorra ante 3.264 espectadores.

Galería fotográfica