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José Luis Hernández / @JoseLuisHdezT7
Fotos: ACB Photo
20 de noviembre de 2017

LA LAGUNA (TENERIFE) - No es raro que a estas alturas, temprana, de la temporada aparezcan las dudas entre la fiebre amarilla. La duda siempre ha sido razonable y el equipo las transmite con mayúsculas. Empezando por el entrenador, novato en la Liga Endesa, y el resto de su cuerpo técnico hasta el jugador número 12, al que en las redes sociales ya tildan de jugador "florero" aunque no es el único sobre el que se ha puesto el foco en la plantilla aurinegra. Se ha puesto sobre todos.

Siempre habrá quien esté más cerca de los excesos emocionales que de la exquisitez baloncestística pero lo cierto es que esto último brilla por su ausencia en los nuestros. ¿A que juega el Canarias? Es más fácil recordar una gran actuación de uno de los equipos que ha jugado contra nosotros que un partido redondo de los nuestros. Algunas cosas positivas hemos visto en nuestro querido Canarias, pero lo normal es el juego áspero, sin brillo, la desconexión durante varias fases de los encuentros. Más que el mal juego, lo más extraño del partido de ayer en Santiago de Compostela, por ejemplo, fue la ausencia de rasgos contundentes en los laguneros. ¿Dónde está el supuesto carácter de Markovic para poner orden y dirigir a los suyos? Al Canarias le faltó baloncesto, le viene faltando desde que comenzó la temporada, y Obradoiro se empleó en el último cuarto ante un equipo sin la convicción que le caracterizaba. En ningún momento los aurinegros transmitieron la "urgencia" que se anticipaba después de los resultados del resto de la jornada que ya se había disputado, a excepción del Valencia-Barcelona.

¿A que juega el Canarias? Yo creo que a nada. Pero no es algo que sólo vea yo, lo ve la inmensa mayoría de canaristas, que como quién esto escribe solo desea los mejores resultados para el Canarias de nuestros amores. Hay que buscar soluciones ahora que se puede, que hay tiempo, sin prisas pero sin pausas. De momento este equipo y esta liga le queda muy grande al entrenador. Necesitamos un cambio en la filosofía del juego aurinegro, y creo que a buen entendedor...
Este Canarias de juego individualista no es el que queremos, ni al que estamos acostumbrados, es el de la caída libre desde el liderato al puesto número doce en la Liga Endesa, el del "agitatoallas" Adin Vrabac, el de Allen que sigue ejerciendo de Rosco sin ser capaz de motivarse ni jugando contra su ex equipo, el de un perdido Davin White, un nervioso Rodrigo San Miguel, un Nico Richotti que quiere hacerlo todo, un Ponitka que solo penetra a canasta o de un Niang, que juega mucho menos que la temporada pasada, y cuya cara es un todo un poema... y así podríamos seguir citando al resto de los jugadores de la plantilla profesional del equipo lagunero.
El equipo no funciona, esa es la evidencia, pero no funciona porque el director de orquesta y sus ayudantes no lo dirigen bien y porque algunos fichajes, de momento Allen y Vrabac, son un fiasco. Y eso no es culpa solo de Markovic, también es de Aniano Cabrera. No se puede estar solo para ponerse las medallitas cuando las cosas han ido bien, para cambiarle el orden de los colores del primer uniforme del equipo para contentar a sus amigos o quitarle el nombre de Canarias al primer equipo tal y como han hecho el mentado Cabrera y el Consejo de Administración del club con el todavía presidente, Félix Hernández, a la cabeza.
En los malos momentos hay que tomar decisiones y, especialmente, dar la cara, no practicar la política del inmovilismo y esperar a que las cosas se solucionen solas, porque no se solucionan solas. Markovic me parece un buen tío la verdad, cercano, amable, pero desde el banquillo, visto lo visto, deja mucho que desear y vuelvo a insistir, no sólo es culpa suya. También de quién lo fichó.

Faltan por disputarse muchísimos encuentros del campeonato, pero la presión comienza a apretar al Canarias. Las preocupaciones empiezan a aflorar en La Laguna. Las noticias inciden en lo negativo: el mal juego del equipo aurinegro, las lesiones que están afectando a la primera plantilla, la actual clasificación del equipo... pero lo positivo de todo esto, siempre hay que buscar el aspecto positivo, es que se está a tiempo de solucionarlo. Pero hay que querer claro. La afición aurinegra se lo merece. ¿A qué esperan? Eso también les va incluido en el sueldo.