• Nico Richotti se resintió de sus molestias en la rueda de calentamiento y no pudo ser de la partida.
  • El alemán Lucca Staiger se lesionó en el primer periodo y no volvió al parqué.
  • La suerte le dio la espalda al Canarias, especialmente en el último periodo, cuando el aro se hizo "muy pequeño" para los aurinegros.
Fotos: ACB Photo  
Domingo, 25 de noviembre de 2018
ACB Photo / M. González
ACB Photo / M. González

BURGOS - No fue la tarde del Canarias. Las cosas empezaron a pintar mal para los laguneros desde antes de comenzar el encuentro, cuando su capitán Nico Richotti se resintió durante la rueda de calentamiento. Txus Vidorreta se quedaba sin uno de sus efectivos ante un rival exigente y una afición realmente asfixiante, pero con lo que no contaba el entrenador vasco era con una segunda baja, la de Lucca Staiger, que se tuvo que retirar lesionado en el primer cuarto para no volver a la pista.

Para colmo de males, sus recambios Nico Brussino y Rodrigo San Miguel, no tuvieron su día, amén de las jugadas inverosímiles que tuvieron por protagonistas a los jugadores visitantes: desde un mate de Sebas Saiz, que volvía a Burgos, donde la tirantez de la red devolvió el balón al parqué hasta innumerables lanzamientos de tres puntos que hicieron "la corbata" en la canasta burgalesa para salir despedidos del aro. Todo ello por no citar una "autocanasta" de Colton Iverson. El norteamericano canarista trató de recuperar un balón que tras tocar en sus manos se fue directamente hacia la canasta aurinegra y, tras tocar en el cristal, se introdujo en el aro con la suavidad de una bandeja. La suerte se había vestido de azul.
Comenzó muy bien el Canarias, mostrando su mortífero tiro exterior y con una buena intensidad defensiva, por lo que consiguió un parcial de 2-10 en apenas tres minutos de juego, lo que motivó el consiguiente tiempo muerto de Diego Epifanio. De poco le sirvió al técnico burgalés, porque los de Vidorreta continuaron acertados de cara al aro local, abriendo las primeras diferencias claras en el marcador, hasta diez puntos, liderados por el regular Tim Abromaitis, muy activo tanto en defensa como en ataque. La reacción de los locales llegó a través de sus pívots. Con su hombre franquicia, Dean Thompson, y Huskic, mucho más entonados en el rebote, y con un acierto de tres puntos de Frazier, los castellanos comenzaron a limar la renta canaria hasta lograr empatar el choque (20-20), con un parcial de 10-0, si bien el conjunto aurinegro contestó con un triple, marca de la casa de Lucca Staiger, para mantener al Canarias por delante en el electrónico al finalizar los primeros diez minutos (20-23).
La escuadra tinerfeña mantenía su dominio en el tanteador gracias a sus aciertos desde más allá de la línea de tres puntos, hasta que el base uruguayo Fitipaldo, con dos triples consecutivos, colocó a los locales por delante por primera vez en el choque, motivando el tiempo muerto de Txus Vidorreta. El equipo de Aguere lo resolvió, de forma momentánea a base de triples, dos de Javi Beirán y uno de Ferran Bassas, por lo que los de la entidad amarilla y negra retomaron el control del marcador, marchándose al descanso con cinco puntos de renta (36-41).
Se mostraron más acertados los dos equipos en el tercer periodo. Las canastas se sucedían en ambas zonas, con los gladiadores Frazier y McFadden combatiendo sobre el parqué del Coliseum burgalés, especialmente desde la línea de tres puntos. El partido comenzaba a favorecer al San Pablo Burgos, más acertado en ataque y más agresivo en defensa que los canaristas, aunque ello no les supuso el poderse ir por delante en el marcador a la finalización del tercer cuarto. El Canarias seguía mandando, sólo por dos puntos, pero continuaba con ventaja sobre los de azul (54-56), a pesar de que ya había protagonizado varias jugadas "extrañas", como el ya mentado mate "fantasma" de Sebas Saiz.
Y llegamos al fatídico, y bastante gafe para los aurinegros, último cuarto. El equipo entrenado por Diego Epifanio parecía estar más metido en el partido, y el Canarias se mostraba más endeble en defensa, aunque el verdadero problema iba a estar en el juego ofensivo. De repente los tiradores aurinegros comenzaron a ver el aro muy pequeño y los tiros abiertos, prácticamente, desaparecieron. Varios lanzamientos visitantes tuvieron como resultado otras tantas "corbatas", los tiros libres no entraban y tampoco se tenía fortuna en los tiros cercanos al aro. Esas circunstancias, y el apoyo cansino de la Marea Azul, dio alas a los locales que al verse por delante en el marcador, renta de siete puntos a falta de menos de tres minutos para la finalización del partido, dieron muestras de mayor aplomo. Vidorreta solicitó el pertinente tiempo muerto pero de nada sirvió a los tinerfeños, que continuaron con su mal fario particular acentuado desde la línea de tres puntos. San Pablo Burgos, con la máxima diferencia de nueve puntos a falta de 48 segundos, vio como el lagunero Álex López, enrolado en las filas castellanas sentenciaba para sus colores desde la línea de personal para ratificar la cuarta derrota de la temporada de los aurinegros (79-68).

Ficha Técnica

79 - San Pablo Burgos (20+16+18+25): Ognjen Jaramaz (7), Branden Frazier (13), Javi Vega (4), ‘Slava’ Kravtsov (2), Vlatko Cancar (2) -cinco inicial-; Bruno Fitipaldo (11), Álex Barrera (2), Goran Huskic (14), Dino Radoncic (3), Deon Thompson (14), Álex López (7).

68 - Iberostar Tenerife (23+18+15+12): Rodrigo San Miguel (0), Thad McFadden (20), Javier Beirán (12), Colton Iverson (5), Tim Abromaitis (10) -cinco inicial-; Lucca Staiger (3), Mamadou Niang (1), Nico Brussino (0), Ferrán Bassas (9), Sebas Sáiz (5), Pierre Gillet (3).

Árbitros: Miguel Ángel Pérez Pérez, Vicente Bulto, Rubén Sánchez Mohedas.

Incidencias: Partido correspondiente a la décima jornada de la Liga Endesa disputado en el Coliseum de Burgos ante unos 9.100 espectadores.

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