Fotos: ACB Photo A. Pérez

José Luis Hernández (sbc) La Laguna (Tenerife)

Herbalife Gran Canaria ha asaltado el pabellón de Tenerife Santiago Martín venciendo al Iberostar Tenerife Canarias (60-70), en un derbi intenso y vibrante, donde los de Vidorreta solo se han encontrado cómodos en el primer cuarto. El parcial de 0-17 en la recta final del segundo cuarto fue determinante para la suerte del encuentro. El equipo de La Laguna rompe así su racha triunfal de seis partidos consecutivos obteniendo la victoria, justo el fin de semana anterior a la gran cita de la Copa del Rey Vitoria 2017.

Un pobre parcial de los locales desde el perímetro, uno de sus puntos fuertes, en el día de hoy (4/25, 16 % de acierto) y, entre el segundo y tercer periodo un parcial de 23-38, condenó al Canarias, que salvó los muebles en forma de basketaverage, al haber ganado en el Gran Canaria Arena por once puntos. Para el equipo amarillo, la victoria de hoy supone la cuarta consecutiva entre la Liga Endesa y la Eurocup.

Fran Vázquez salió en el quinteto inicial de Vidorreta. El cambio, suele entrar Bogris, le dio resultado al entrenador vasco, ya que el pívot gallego anotó la primera canasta y se erigió en el auténtico protagonista aurinegro en los primeros diez minutos. También fue suya la segunda canasta, un espectacular mate ante Pasecniks (4-2, 1’), pero el Gran Canaria contestaba a cada canasta que lograban los aurinegros.

Los visitantes se hacían fuertes en la pintura lagunera, aprovechando su superioridad en el rebote ofensivo (6-6, 3’). Kuric situó a los suyos por delante en el marcador (6-8), pero la figura de Vázquez se hacía enorme en el tiro a media distancia (8-8, 4’), con su sexto punto. Aaron "ametralladora" Doornekamp, hoy con la pólvora mojada, anotó un triple que celebró la fiebre amarilla (11-8), cuando restaban 5’34” para el final del primer cuarto. El Canarias había firmado un parcial de 0-5.

El Gran Canaria tampoco se mostraba afortunado en el tiro desde el perímetro, mientras el internacional lituano Grigonis se iba al banquillo después de cometer su segunda falta personal. Vázquez seguía liderando a los locales con su show particular y volvía a machacar el aro grancanario (15-10), aunque luego sí acertaba O´Neal (15-13), para acortar la primera diferencia aurinegra. Vázquez volvía a anotar en una vorágime encestadora del pívot canarista (17-13, 7’), lo que obligó a Luis Casimiro a solicitar su primer tiempo muerto. Entró Bogris por el mentado Vázquez, y anotó el heleno su primer intento. También se incorporaba, en el bando local, Kirksay, bastante perdido en los minutos que estuvo en pista. El marcador se iba moviendo gracias al juego que se estaba desarrollando en ambas zonas porque los jugadores exteriores de ambos conjuntos seguían con el punto de mira un tanto dañado.

McCalebb pidió el cambio a su entrenador, notó molestias musculares, a falta de 01:50 para acabar el cuarto y con su equipo cuatro puntos abajo (19-15). Salin tuvo la opción de poner a los amarillos por delante en el marcador con un triple muy forzado (19-17), cometiendo falta personal en el rebote ofensivo el internacional español Aguilar. Bassa asistía a Bogris y este anotaba en la última jugada de los primeros diez minutos (21-17, 10’), sin que Rabaseda pudiera anotar un lanzamiento de tres puntos. El Canarias mandaba en el marcador por cuatro puntos.

Un triple de "globetrotter" White, engordó la renta lagunera (24-17, 11’), mientras en defensa, los aurinegros colapsaban las acciones de los amarillos. Aguilar impidió que siguiera aumentando la diferencia a favor de los del Santiago Martín y en la siguiente defensa Kirksay colocó un tapón a McCalebb. El Canarias jugaba de memoria pero no lograba despegarse del Gran Canaria.

Los de Vidorreta seguían liderando el marcador, volviendo a recuperar su máxima renta del encuentro, siete puntos, tras un mate de Tim Abromaitis, al que siguió un robo de balón de Rodrigo San Miguel (30-23, 15’). Aguilar  salió al perímetro para anotar un triple para los de Las Palmas de Gran Canaria (30-26, 16’), dando un respiro a su equipo también en defensa, en forma de rebote. Abromaitis se iba al banquillo con dos faltas personales, mientras O’Neal rebajaba la desventaja tras el tiempo muerto (30-28). Kuric anotaba y ampliaba el parcial a un 0-8 que situó al Gran Canaria por delante por segunda vez en el partido (30-31, a falta de 2’15” para el descanso). Había comenzado la pájara aurinegra.

Kuric volvía a anotar otro triple, y además con falta personal de Piñero, que hoy tampoco demostró nada. El conjunto visitante seguía aumentado el parcial con su tres más uno (30-35, a falta de 1’57”). Planinic volvía a sacar petróleo en el siguiente ataque de los de Casimiro, un dos más uno (30-38, 8’), y Oliver volvía a anotar para cerrar un vergonzante parcial de 0-17 (del 30-23 se pasó al 30-40). Doornekamp lo intentaba de tres y anotaba una canasta que el Canarias necesitaba como respirar. Además, volvía a meter a los aurinegros en el partido antes del tiempo de descanso (33-40).

Dos faltas consecutivas en defensa del Gran Canaria no sirvieron para que el Canarias sacara provecho, pero el dominicano Báez cometió la tercera de su equipo en el ataque siguiente. Tampoco desaprovechó el jugador amarillo dos rebotes ofensivos de su compañero Planinic para seguir anotando (33-42, 22’).

San Miguel recibió un golpe parecido al de la semana pasada ante el Joventut, lo que le hizo pedir el cambio. Fue atendido en el banquillo mientras White, que había entrado a sustituirle, fue castigado con una técnica por protestar una falta. Gran Canaria anotó y volvió a irse diez puntos arriba (35-45, 23’), ante el cabreo de la parroquia local.

Los aurinegros, sin ideas ofensivas y espesos, no veían aro, a lo que se sumaba la intensidad defensiva grancanaria. Abromaitis se erigió en el guía de los aurinegros, produciendo seis puntos para los tinerfeños (39-45, 26’). Un rebote ofensivo de Tim no fue aprovechado por Doornekamp, que en un lanzamiento liberado seguía sin ver aro. Grigonis cometía su tercera falta personal y se iba al banquillo, abandonando el parqué sin haber sumado un solo punto.

Otro parcial visitante de 0-4, rubricado por Aguilar, volvió a establecer la diferencia visitante en diez puntos (39-49), a 2’56” del final. Txus Vidorreta se vio forzado a pedir tiempo muerto. El aro se había hecho muy pequeñito para los canaristas, tan solo una canasta en juego en lo que se llevaba de cuarto, pero la desventaja estaba en "solo" nueve puntos (42-51, 28’). Sin embargo, Gran Canaria seguía sumando y pronto llegaría a la máxima diferencia (44-55 a 30” del final), tras canasta de Pasecniks.

Se puso en zona el Canarias al comenzar el último periodo pero casi fue peor el remedio que la enfermedad. Vázquez se había quedado en los doce puntos que había logrado en el primer cuarto y el marcador no se movía (44-55), a falta de 08:22 para acabar el derbi.  Vidorreta protestó unos pasos que señalaron a Doornekamp y le señalaron técnica. No anotó el Gran Canaria y aunque a Kirksay le sonó la flauta y anotó de tres (47-55, 32’), el Canarias seguía dando una imagen de impotencia, nada que ver con la brillantez a la que nos tiene acostumbrados esta campaña. Nuevo triple visitante (47-58). El conjunto presidido por Miguelo Betancor llegó a los trece puntos de ventaja (47-60, 34’). Entraron en la pista, después de un tiempo muerto local, Rodrigo San Miguel y Giorgios, con el objetivo de que algo cambiara en el juego local pero Kirksay volvió a fallar y O´Neal aprovechó para colgarse del aro lagunero (49-62, 35’).

Bogris tiró de orgullo y anotó cuantro puntos consecutivos (53-62), a 3’11” del final, lo que obligó al tiempo muerto visitante. Casimiro no quería que el Canarias se hiciera falsas expectativas respecto a que equipo saldría victorioso de La Laguna. El Canarias subió el nivel defensivo, pero en ataque seguía igual.

El Canarias nunca se rinde así que no bajó los brazos. Se pasó del 49-62 al 58-64 a falta de 1’24” para el final del encuentro. Los canaristas hicieron un parcial de 9-2 que obligó de nuevo a Casimiro a solicitar tiempo muerto. Ahí acabó todo. Falta antideportiva a Doornekamp por hacer una falta antes de estar el balón en juego y técnica a Txus Vidorreta (1’24” para el final), por protestar. McCalebb solo anotó uno de los tiros libres, pero su equipo tenía la posesión del balón. En la siguiente jugada Báez palmeó una entrada del base con pasaporte macedonio (58-67), para entrar en los últimos segundos sin opciones de cambio para los aurinegros. Al final el Canarias salvaría el basketaverage (60-70), en un partido para olvidar.

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